La inteligencia artificial, la pérdida de la presencialidad, la defensa de las humanidades y los desafíos de construir comunidad universitaria marcaron el seminario “El sentido de ser universidad”, realizado en la U. Finis Terrae. La conversación reunió a la exrectora de la Universidad de Chile, Rosa Devés; al exrector de la Universidad Católica, Ignacio Sánchez, y al rector de la U. Finis Terrae, Juan Eduardo Vargas, también exsubsecretario de Educación Superior de Piñera II. Más allá de las diferencias entre sus respectivas instituciones, los tres coincidieron en que el conocimiento parece estar cada vez más disponible a través de las nuevas tecnologías, y la universidad enfrenta el desafío de justificar aquello que la hace irreemplazable. Para Devés, una de las principales responsabilidades de quienes conducen universidades consiste precisamente en proteger una institución que ha logrado sobrevivir durante siglos gracias a su capacidad de transformarse sin perder su identidad.“Lo que hay que cuidar es un bien superior, que es este espacio de pensamiento”, sostuvo. Y agregó que la universidad debe preservar su capacidad de producir conocimiento y renovarse a sí misma. Para ello, dijo, se requiere una comunicación “respetuosa, fluida y permanente” entre sus integrantes, desarrollada no solo desde la razón, sino también desde “la imaginación” y “la creatividad”.Rosa Devés, exrectora de la U. de Chile. Sánchez coincidió en la necesidad de volver al origen mismo de la institución universitaria, en el encuentro entre profesores y estudiantes. “El gran desafío es mantener ese ethos fundacional, de congregarse, de crear comunidad”, afirmó. Una comunidad que, añadió, debe ser respetuosa de las opiniones distintas y donde “no haya una línea oficial, sino que haya mucha pluralidad”. La discusión sobre pluralismo estuvo inevitablemente atravesada por la experiencia reciente de las universidades chilenas. Sánchez recordó que durante sus 15 años al frente de la UC debió enfrentar el movimiento estudiantil de 2011, el movimiento feminista, el estallido social, la pandemia y los procesos constitucionales.Su fórmula para abordar esos momentos, aseguró, fue mantener una presencia permanente en las comunidades. “Diálogo, respeto, transparencia y, sobre todo, mucha presencia en la comunidad”, resumió. Para el exrector, las autoridades no pueden limitarse a conversar con las dirigencias formales, sino que deben escuchar también a estudiantes, académicos y funcionarios de distintos espacios de la institución.Devés, por su parte, recordó la experiencia de las universidades chilenas durante la dictadura y advirtió que, aunque hoy las instituciones operan en condiciones muy distintas, persisten amenazas como la polarización, la fragmentación y la violencia.La saliente rectora de la Casa de Bello también abordó el denominado “acampe” ocurrido en esa casa de estudios en 2024. A su juicio, era posible reconocer la legitimidad del reclamo sin aceptar los mecanismos utilizados para imponerla. “Lo que era violento no era ni la causa, ni el campamento como tal con el cual se podía convivir, sino el lenguaje, la degradación, lo que ocurrió para imponer la situación”, señaló. La universidad, sostuvo, debe aprender a enfrentar los desacuerdos sin responder a la agresión con más agresividad.
El sentido de ser universidad: rectores debaten sobre IA, humanidades y el futuro de la educación superior - La Tercera
La inteligencia artificial, la pérdida de la presencialidad, la polarización, la fragmentación social y el cuestionamiento al valor de las humanidades fueron algunos de los temas que cruzaron el seminario “El sentido de ser universidad: inspirar el pensamiento y elevar lo humano”, realizado en el teatro de la Universidad Finis Terrae.









