A horas de que comience el plan de lucha que promete poner en jaque la conectividad en 27 terminales aéreas del país, la tensión entre el Ejecutivo y los gremios llegó a un punto límite. El Ministerio de Capital Humano lanzó una fuerte intimación a la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) para que asegure al menos el 75% de las operaciones durante las protestas previstas para este jueves y viernes, exigiendo el cumplimiento de los servicios mínimos que fija la Ley de Modernización Laboral para actividades consideradas esenciales. La medida de fuerza, motorizada por el personal de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) tras el fracaso de las paritarias, contempla asambleas y paros en dos franjas horarias bien marcadas: de 9 a 12 y de 18 a 21. Si bien desde el sindicato habían aclarado inicialmente que solo se mantendrían activos los vuelos sanitarios, humanitarios y traslado de órganos, la orden oficial busca blindar el sistema de navegación y reducir al mínimo el impacto en los cronogramas de las aerolíneas. La intimación del Ministerio de Capital Humano Lejos de acatar el apercibimiento, el secretario general de ATE nacional, Rodolfo Aguiar, salió al cruce de inmediato y exigió que la resolución gubernamental quede sin efecto. Con chapa en el artículo 14 bis de la Constitución Nacional, el dirigente ratificó que el derecho a huelga está garantizado y deslindó responsabilidades sobre el caos que pueda generarse en las pistas, apuntando a que el verdadero incumplidor es el Estado por tener los sueldos atrasados desde enero.