Ingrid Martz está pasando por momentos complicados por la custodia compartida de su única hija Martina, fruto de su relación con el fotógrafo Rodrigo Luque, la pareja comenzó una historia de amor que los llevó al matrimonio en 2017, sin embargo, actualmente no tienen comunicación, sólo a través de sus respectivos abogados. La pareja tuvo a su única hija, Martina, en 2019, quien se convirtió en el centro de las decisiones que ambos tomaron durante el proceso de separación, ya que antes de formalizar su divorcio, Ingrid Martz y Rodrigo Luque vivieron bajo el mismo techo, aunque no como pareja, durante dos años, con el objetivo de mantener una dinámica familiar para su hija.La actriz explicó en su momento que aunque todo lo hicieron por su hija, llegaron a la conclusión de que esa situación ya no era saludable.Decidieron separarse formalmente y vivir en casas distintas, con la intención de evitar que su hija creciera en medio de un ambiente tenso.Actualmente, ambos enfrentan un proceso legal relacionado con los acuerdos de convivencia y custodia de Martina, por lo que su separación no solo significó el final de su matrimonio, sino también el inicio de una nueva etapa como padres."Aunque es difícil soltar, confío en que cada paso que damos nos acerca más a nosotros mismos y a lo que hemos de ser", compartió la actriz Ingrid Martz sobre la separación de su esposo Rodrigo Luque, con quien tiene una hija.Ingrid Martz agradece el trabajo que tiene como actriz porque le sirve de terapia ante el proceso legal que vive con su exesposo, y admite que nunca se imaginó que pudiera vivir algo así. [Publicidad]"Es una situación que jamás en mi vida pude haber soñado en mi vida ni por un segundo, jamás pensé que me podía pasar a mi", admitió en entrevista con "Sale el Sol". Dijo que este proceso ha sido muy doloroso y que lo único que desea es que termine pronto y que sea lo mejor para la única persona que importa, su hija Martina. Lee también Lara Campos conmueve en Colombia: dedica "Que canten los niños" a pequeños afectados por los sismos [Publicidad]El idea de Ingrid es que su hija viva con ella, con mamá, y que siga viendo a su padre, conviviendo con él, pero que tenga un lugar estable, y no como ocurre ahora, que Martina pasa una semana con mamá y otra con papá. Ingrid Martz con su hija Martina.