ExplicativoAl menos 37 familias permanecen priorizadas para recibir ayudas humanitarias.Las fuertes lluvias provocaron una nueva remoción de sedimentos que terminó afectando la estructura del puente El Ocal, en Guayabetal. Foto: Archivo particularSUBEDITORA DE BOGOTÁ 02.09.2026 15:03 Actualizado: 02.09.2026 15:14
Las intensas lluvias que persisten en el oriente de Cundinamarca provocaron durante la madrugada de este miércoles 2 de septiembre una nueva emergencia en Guayabetal. El aumento de las precipitaciones generó una remoción de sedimentos en las cuencas de los ríos Negro y Blanco y el material terminó impactando el puente ubicado en el sector de El Ocal, que finalmente colapsó.La pérdida de la estructura afectó la movilidad y la comunicación de las comunidades de esta zona del municipio, donde las autoridades departamentales y locales mantienen activados los protocolos para atender los efectos de la temporada de lluvias.Tras conocerse la emergencia, el gobernador de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey, ordenó desplegar personal y maquinaria en el territorio. El director de la Unidad Administrativa Especial para la Gestión del Riesgo de Desastres (UAEGRD), William Rozo, se trasladó hasta Guayabetal para coordinar las acciones junto con integrantes del gabinete departamental, el alcalde José Simón Mejía y los organismos municipales.Las autoridades departamentales ya venían realizando seguimiento a las condiciones de Guayabetal debido a las precipitaciones de los últimos días. Equipos técnicos especializados en geología e hidráulica habían inspeccionado varios puntos vulnerables y maquinaria amarilla se encontraba interviniendo sectores en los que se habían identificado acumulaciones de material y riesgos para las comunidades.Como parte de esas acciones preventivas, el municipio había identificado y priorizado 37 núcleos familiares para la entrega de ayudas humanitarias. La atención de estas familias continuará mientras se evalúan las nuevas consecuencias ocasionadas por el colapso del puente.Una de las primeras medidas adoptadas será la construcción de una solución provisional que permita recuperar parcialmente la conectividad. El departamento anunció que evaluará la instalación de una tarabita destinada principalmente al transporte de alimentos, víveres, enseres y otros suministros que necesitan las familias afectadas.Maquinaria del departamento fue destinada a retirar el material acumulado. Foto:Gobernación de Cundinamarca .La infraestructura temporal también permitiría movilizar elementos requeridos para los proyectos productivos de los habitantes de la zona, mientras se define una alternativa definitiva para restablecer el tránsito.De manera paralela, el gobernador Rey dio instrucciones al Instituto de Caminos y Construcciones de Cundinamarca para que comience los estudios y diseños de un nuevo puente en El Ocal. Por ahora no se ha informado cuánto podría tardar la construcción ni cuál será el costo de la nueva infraestructura.Para retirar los sedimentos y demás material acumulado tras las lluvias, serán destinados tres equipos de maquinaria del instituto —dos de brazo largo y uno estándar—, además de dos equipos de oruga. A estas labores se sumarán cerca de diez volquetas aportadas con apoyo del sector privado.Otro de los frentes de trabajo será la habilitación y conservación de corredores alternos. La Gobernación informó que se busca garantizar el paso por una ruta que parte desde El Ocal y continúa por San Antonio, Conucos, Las Mesas y el sector conocido como Las Z, hasta conectar con el municipio de Gutiérrez.También se desarrollarán trabajos en Los Canes para mantener transitable este corredor mientras disminuye la intensidad de las precipitaciones y los especialistas determinan las condiciones de la infraestructura existente.El monitoreo permanecerá activo en Los Canes, Susumuco, El Ocal y Hoya Negra, considerados algunos de los puntos que requieren mayor vigilancia debido a las condiciones del terreno y al comportamiento de las lluvias.En Hoya Negra, además, el Instituto de Caminos y Construcciones suministrará materiales para ejecutar obras hidráulicas. La mano de obra será aportada por el municipio y los trabajos contarán con acompañamiento de profesionales en hidráulica y geología de la Unidad Departamental de Gestión del Riesgo.La emergencia mantiene activado al Sistema Departamental de Gestión del Riesgo de Desastres, que concentrará esfuerzos en asuntos relacionados con salud, educación, alimentación, servicios básicos y actividades productivas de las comunidades afectadas.En las próximas horas también se prevé una reunión entre representantes de la Gobernación de Cundinamarca, la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) y la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), con el propósito de coordinar nuevas medidas de atención.Durante ese encuentro se espera revisar además los compromisos que continúan pendientes dentro de los Planes de Acción Específicos adoptados después de las emergencias ocasionadas por las temporadas de lluvias de 2023 y 2025 en el oriente del departamento.La administración departamental señaló que permanecerá en Guayabetal mientras se determina la evolución de la emergencia y se adoptan decisiones para recuperar la conectividad de las comunidades.“Dispondremos de toda nuestra capacidad de atención para esta emergencia, apoyaremos a la Alcaldía municipal y, claramente, también a las comunidades afectadas de la zona”, indicó el gobernador Jorge Emilio Rey.CAROL MALAVERSUBEDITORA BOGOTÁEscríbanos a carmal@eltiempo.com Lea también: Sigue toda la información de Bogotá en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.








