Faltaban cinco minutos para las 10.00 y con un evidente nerviosismo, el diputado José Montalva (PPD) activó las últimas gestiones al interior de la sala de la Cámara de Diputados para lograr la aprobación de la comisión especial investigadora por el caso (Felipe) Cerimedo, que golpea al gobierno del Presidente José Antonio Kast.La iniciativa se enmarca en la controversia que ha surgido a propósito de las declaraciones de la expareja de Cerimedo, Nadia Beller, quien aseguró que el argentino era cercano al Mandatario y que colaboró en su campaña para llegar a La Moneda.En ese contexto, el diputado del PPD intentó, de manera infructuosa, que la sala aprobara la ofensiva en la sesión de este martes, pero debido a algunas ausencias -como el presidente de la propia colectividad, Raúl Soto, y del también diputado de esa bancada, Héctor Ulloa (ind. -PPD)- la arremetida se cayó.Por lo mismo, Montalva ingresó su solicitud para que se votara en la sesión de hoy. A falta de pocos minutos para el inicio de del debate -a las 10.00- al exdelegado presidencial de La Araucanía se le veía inquieto porque, nuevamente, habían ausencias clave que podrían haber hecho caer, por segunda vez, su arremetida en contra de La Moneda.Así, durante varios minutos se desplegó por el hemiciclo para que el resto de los jefes de bancada -principalmente del PS y del FA- apuraran a los diputados de esos bloques que aún no llegaban. Desde el PPD, en tanto, a las 10.00 en punto llamaron por teléfono al diputado Carlos Bianchi (ind. -PPD) para que llegara a la sala.Pero además, Montalva se encargó de conversar con algunos diputados que, de acuerdo a los equilibrios políticos de la Cámara, son clave para la aprobación de distintas iniciativas: el PDG.Así, el diputado por La Araucanía logró amarrar, a última hora, los votos de los diputados Cristián Contreras y Paula Olmos, miembros de la bancada de esta última colectividad.Puesta en votación, la sala aprobó la ofensiva con 69 respaldos, 43 en contra y la abstención de Ximena Ossandón (RN).La aprobación de la instancia fiscalizadora desató la ira del diputado Luis Sánchez (republicano), quien, exclamó un grito desde su pupitre hacia los diputados de oposición: “¡Pierdan el tiempo ustedes, nosotros estamos para trabajar!El intercambio desde un lado a otro al interior de la sala, elevó los ánimos al interior del hemiciclo, generando la reacción en masa de la oposición.El complejo cuadro de votosEl desafío de Montalva para aprobar su ofensiva no fue menor, pues la oposición -desde el Frente Amplio a la Democracia Cristiana- tiene 65 votos en la Cámara de Diputados.Sin embargo, hay algunos diputados del sector, principalmente del Frente Amplio, que producto de complicaciones de salud que los aquejan hace un largo tiempo, no pueden realizar su trabajo parlamentario al interior de la Cámara.Estas ausencias bajan los votos de las bancadas de oposición a 62. Por lo mismo, la misión de estos bloques parlamentarios es lograr cuadrar a ese número de diputados para lograr la aprobación de distintas ofensivas de fiscalización; o en subsidio -como fue esta vez-, amarrar un par de votos del PDG.Consultado al respecto, el diputado Montalva aseguró que “hay que trabajar ordenadamente. La oposición tiene los votos, lo que sí, hay que hacer un trabajo profundo de coordinación”.Respecto de los votos del PDG, el diputado complementó que ese partido, “muchas veces recoge el sentido común y cuando la oposición se une es poseedora del sentido común y ahí, estoy seguro, vamos a contar con el PDG”.2 SEPTIEMBRE 2026
Comisiones investigadoras: el desafío cuesta arriba de la oposición que Montalva (PPD) logró sortear para el caso Cerimedo - La Tercera
La apuesta del diputado para aprobar su ofensiva no fue menor, pues la oposición -desde el Frente Amplio a la Democracia Cristiana- tiene 65 votos en la Cámara de Diputados. La misión de estos bloques parlamentarios es lograr cuadrar a ese número de parlamentarios para lograr la aprobación de distintas ofensivas de fiscalización.









