El oficialismo sufrió un duro revés en la Cámara Alta este miércoles, cuando los sectores dialoguistas frenaron la firma del dictamen del proyecto de Súper RIGI, el régimen de incentivos para inversiones monumentales superiores a los US$1.000 millones de dólares, con beneficios fiscales, aduaneros y cambiarios superiores a los que ofrece el RIGI vigente. Al momento, el proyecto tiene media sanción de la Cámara de Diputados, donde fue aprobado con 130 votos a favor, 106 en contra y 7 abstenciones. Sin acuerdo, el cortocircuito estalló durante el plenario de las comisiones de Presupuesto y Hacienda, Legislación General y Economía Nacional e Inversión. A la cabeza del reclamo quedaron Maximiliano Abad (UCR), Carlos Espínola (peronismo disidente) y Martín Goerling (PRO). Ahora se sumó Victoria Huala (PRO). Los legisladores pidieron incorporar mayores garantías para que los proyectos alcanzados por el régimen prioricen la compra de bienes y servicios de producción nacional. Estos senadores cuestionan que el proyecto pueda terminar favoreciendo a proveedores extranjeros por una diferencia de precio.
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