Más de 20.000 personas vinculadas a la producción de musáceas recibieron capacitación entre enero y agosto de 2026 para identificar síntomas, prevenir y reportar posibles casos de moko y Fusarium oxysporum f. sp. cubense raza 4 tropical (Foc R4T).Agrocalidad realizó 1.305 talleres en los primeros ocho meses del año a escala nacional, informó la entidad.La institución indicó que la capacitación estuvo dirigida a productores, trabajadores y otros actores de la cadena de musáceas, con énfasis en la identificación temprana de plantas sospechosas y en las medidas de bioseguridad que deben aplicarse en las fincas.PublicidadEl despliegue tiene mayor presencia en las provincias donde existen acciones específicas frente a estas amenazas.De los talleres realizados, 530 se concentraron en Los Ríos y El Oro. En la primera provincia las acciones están relacionadas principalmente con el moko, mientras que en El Oro se enfocan en el Fusarium. En esta última provincia una finca es afectada con brotes del Fusarium en Santa Rosa.La capacitación busca que quienes trabajan directamente en los cultivos puedan reconocer cambios o síntomas que puedan estar asociados con estas enfermedades y sepan cómo actuar ante una sospecha.PublicidadPublicidadEl reporte temprano es relevante porque permite que los técnicos verifiquen el caso y, de ser necesario, apliquen los protocolos de contención.El Oro mantiene medidas de controlEn El Oro, las capacitaciones se desarrollan mientras continúan las medidas de control por la presencia del hongo Fusarium. Entre las intervenciones realizadas en estos últimos días estuvo el mejoramiento de la vía de acceso al punto crítico ubicado en el sector El Quemado, en el cantón Santa Rosa.El trabajo, coordinado con la Prefectura de El Oro, busca facilitar el ingreso de los equipos encargados de las labores de vigilancia y control.En la finca afectada por la plaga se colocó una cubierta para limitar el movimiento de suelo, material vegetal y otros elementos que podrían transportar el hongo hacia cultivos cercanos.La intervención, según Agrocalidad, cobra importancia ante la proximidad de la época lluviosa. El movimiento de agua puede favorecer el traslado del patógeno, por lo que la contención del área afectada se vuelve una de las medidas para reducir el riesgo de propagación.La vigilancia recae también en los productoresLos talleres forman parte de una estrategia más amplia de vigilancia, inspección y monitoreo, pero también trasladan una parte de la detección hacia quienes están diariamente en los cultivos.PublicidadLa recomendación es reportar de inmediato cualquier planta que presente síntomas sospechosos. Agrocalidad dispone de la línea gratuita y de sus canales oficiales para recibir estas alertas. (I)
Más de 20.000 productores reciben capacitación clave contra el ‘Fusarium’ y el moko
Del total nacional, al menos 530 talleres se desarrollaron en las provincias de Los Ríos y El Oro.






