La morosidad se convirtió en una de las principales preocupaciones del sistema financiero argentino, en un contexto marcado por el deterioro de los ingresos y las dificultades de muchos hogares para afrontar sus compromisos. Durante un análisis sobre crédito y endeudamiento, distintos especialistas plantearon que el fenómeno también obliga a revisar cómo se otorgan los préstamos y cuánto conocen los usuarios sobre las condiciones que aceptan. Guido Bambini, investigador del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), puso el foco principalmente sobre el poder adquisitivo. “Cuando uno cruza las curvas de ingreso real con morosidad, se encuentra con que la principal causa del aumento tan importante de la mora en estos últimos 20 meses es producto de un estancamiento, de una caída del salario real”, explicó. “El principal problema es la caída del salario real” Para Bambini, la educación financiera es necesaria y debería incorporarse desde los primeros niveles educativos, pero no alcanza para explicar el aumento reciente de las deudas impagas. El deterioro de los ingresos aparece, en su análisis, como el elemento central para comprender por qué cada vez más personas tienen dificultades para cumplir con sus obligaciones.