Irán amenazó con una "nueva estrategia" y multiplicó este miércoles las represalias contra objetivos estadounidenses en el Golfo y más allá, en respuesta a una nueva campaña de bombardeos norteamericanos y la muerte de cuatro personas en una boda, en lo que supone la mayor escalada del conflicto en semanas.Los Guardianes de la Revolución anunciaron ataques contra bases norteamericanas en Jordania, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Bahréin y la región autónoma iraquí del Kurdistán."Pronto verán que la nueva estrategia de Irán en el campo de batalla, en la diplomacia y en la confrontación del bloqueo económico, hará pedazos sus cimientos", publicó el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Mohsen Rezai, en X.El presidente estadounidense, Donald Trump, había advertido horas antes de golpes "mucho más duros y contundentes" si Irán respondía a la ofensiva estadounidense, que según el ejército iraní y los medios estatales, causó 18 muertos.Desde que empezó el conflicto, Irán ha usado como palanca de presión su control del estrecho de Ormuz, donde la actividad comercial, salvo en ocasiones puntuales, ha estado bajo mínimos. Por esa vía marítima transitaba antes de la guerra el 20% del consumo mundial de petróleo y gas natural licuado.Los Guardianes de la Revolución afirmaron este mismo miércoles que dos petroleros se incendiaron tras chocar con unas minas en el Golfo, al transitar fuera del itinerario designado por las autoridades iraníes."Mata como Satán" Según la Media Luna Roja iraní, un ataque estadounidense contra una boda en el sur de Irán causó el martes cuatro muertos, entre ellos un niño, y más de 50 heridos.Un vídeo difundido por una cuenta del gobierno iraní muestra numerosos escombros y daños en el lugar de la boda en Sirik, mientras de fondo se oyen gritos.El principal negociador iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, calificó a Estados Unidos de "Satán". "Si una potencia actúa como Satán, elige objetivos como Satán y mata como Satán, es Satán", afirmó Qalibaf en una publicación en X, retomando el calificativo utilizado regularmente contra Washington desde la revolución islámica de 1979.