El secuestro del empresario minero Jenss Lara Tantaquilla, ocurrido durante la madrugada del domingo 30 de agosto, y su reciente liberación, un día después, en la ciudad de Trujillo, han conmocionado a la ciudadanía. Se trata de un episodio más de la inseguridad que vive el Perú, pero a una mayor escala: el empresario fue secuestrado por una banda delincuencial que ejecutó un falso operativo policial y cuatro de los acompañantes de la víctima fueron asesinados. Este panorama evidencia una evolución en la forma de operar de estas redes criminales.
Más sofisticados y feroces: la radiografía de los secuestros en el Perú y su “mexicanización”
Expertos advierten que el secuestro en Trujillo revela una mayor sofisticación criminal, con falsos operativos policiales, armamento de alto poder y métodos asociados al crimen organizado de México.














