En el marco de la inauguración de la planta de fertilizantes microgranulados de la firma Facyt en Laguna Larga, el ministro de Bioagroindustria de la Provincia de Córdoba, Sergio Busso, trazó un crudo diagnóstico de la coyuntura del agro y relanzó un reclamo histórico de la provincia: la eliminación definitiva de las retenciones. Con un fuerte contraste entre las políticas locales de estímulo y la presión fiscal nacional, el funcionario defendió la necesidad de reglas previsibles para impulsar la inversión.

Busso destacó que la macroeconomía actual ofrece estabilidad y previsibilidad, condiciones necesarias para que los productores tomen buenas decisiones y sigan apostando al futuro. "En Córdoba acompañamos fundamentalmente algunas cuestiones que tienen que ver con estimular e incentivar al productor agropecuario y a toda la cadena de valor", subrayó el ministro.

Edad de imputabilidad a los 14: las cinco claves de la reforma penal juvenil que adoptará Córdoba

Para ilustrar este acompañamiento, Busso contrapuso la estructura tributaria cordobesa con la nacional, bajo la premisa de «sacarle el pie de encima» al productor para que produzca en mejores condiciones.

Explicó que en Córdoba el campo paga un único tributo: el impuesto inmobiliario rural. Los productores locales no pagan tasa vial ni ingresos brutos sobre la producción primaria.