Las concentraciones convocadas este miércoles de forma unilateral por la presidenta de la Federación de Municipios y Provincias, María José García-Pelayo, se convertirán para el PP en munición contra el Gobierno por su gestión de la crisis de Ceuta, pese a los esfuerzos de sus portavoces por negarlo. Borja Sémper dijo el lunes que tienen “como único objetivo mostrar compromiso con Ceuta”. Este martes, Ester Muñoz insistió en la idea, para terminar reconociendo que “son para decirle al Gobierno que su prioridad tiene que ser defender a España y no a terceros países”. Además de los populares, solo Vox secunda las protestas, que se celebrarán frente a los ayuntamientos.
El PP inicia así el curso político como cerró el anterior: sin alinearse con el Gobierno ni en los asuntos de Estado. De hecho, los de Alberto Núñez Feijóo hacen esfuerzos en centrar solo en el Ejecutivo cualquier responsabilidad por la entrada de decenas de miles de personas en Ceuta a finales de julio, mientras eximen al resto de administraciones.
“Esta crisis no se produce porque haya fallado el Estado”, afirmó Muñoz el martes ante los periodistas en el Congreso. “No han fallado las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, no han fallado las Fuerzas Armadas, no ha fallado la inteligencia de nuestro país, no ha fallado la Justicia”, dijo. “Ha fallado el Gobierno de España”, zanjó.












