La causa que investiga el robo cometido bajo la fachada de un allanamiento trucho en una vivienda del barrio Pueyrredón, en la ciudad de Córdoba, sumó esta semana un dato central: la Justicia federal formalizó las imputaciones contra los dos agentes de la Policía Federal Argentina (PFA) detenidos por el hecho.

El fiscal federal Maximiliano Hairabedian, a cargo de la investigación, les atribuyó a Matías Mercado y Emanuel Guardia una acumulación de delitos que agrava sensiblemente su situación procesal: peculado, violación de domicilio, extorsión, robo calificado y secuestro coactivo agravado.

Las imputaciones llegan casi dos semanas después de las detenciones, ocurridas tras un operativo que combinó el análisis de cámaras de seguridad de la zona, el rastreo de geolocalización de la camioneta oficial utilizada en el hecho y la constatación de que el kilometraje del vehículo había sido adulterado para simular que no había circulado el día del robo.

Un catálogo de delitos que agrava el cuadro

La incorporación de la figura de secuestro coactivo agravado resulta, hasta el momento, el dato más gravoso del expediente: apunta directamente a la situación que vivieron la dueña de la vivienda y sus hijos menores durante el procedimiento, reducidos por el grupo mientras los sospechosos revisaban la propiedad.