ExplicativoUn estudio analizó la resiliencia de varios países ante catástrofes globales. Foto: iStockPERIODISTA01.09.2026 16:26 Actualizado: 01.09.2026 16:26
Una catástrofe de escala mundial podría afectar alimentos, energía, infraestructura y servicios básicos en distintos lugares del planeta. Sin embargo, algunas sociedades tendrían mejores condiciones para resistir y recuperarse frente a un escenario de este tipo. Esa fue la pregunta que un grupo internacional de científicos intentó responder en una investigación publicada en la revista ‘Global Challengers’ y liderada por Florian Ulrich Jehn. El equipo revisó publicaciones científicas sobre riesgos capaces de afectar simultáneamente a diferentes regiones. LEA TAMBIÉN El estudio analizó tres grandes escenarios: una reducción extrema de la luz solar por un invierno nuclear o volcánico o el impacto de un asteroide; una pérdida generalizada de infraestructura por fenómenos como ciberataques o tormentas geomagnéticas; y amenazas biológicas, incluidas pandemias.Australia aparece como el país más resiliente Australia fue el único territorio identificado como resiliente frente a los tres grupos de amenazas. Su ubicación en el hemisferio sur, el aislamiento geográfico, su gran extensión territorial, la diversidad climática y la producción de alimentos fueron considerados factores favorables. También cuenta con una industria desarrollada y reservas de recursos naturales. Los investigadores destacaron particularmente a Tasmania por sus condiciones agrícolas y su aislamiento.Australia aparece entre los países con mayores condiciones de resiliencia. Foto:Archivo partícularSin embargo, Australia tampoco sería completamente autosuficiente. El país depende de importaciones de combustible, medicamentos, fertilizantes y algunos componentes industriales. Su extensa costa también representa un riesgo ante un tsunami de gran magnitud.Nueva Zelanda comparte varias de estas ventajas. Su producción agrícola, estabilidad institucional y sistema sanitario podrían favorecerla durante una crisis, especialmente frente a amenazas biológicas. LEA TAMBIÉN Su aislamiento, no obstante, también es una debilidad. El país depende de productos importados y podría tener dificultades para recibir ayuda si las redes internacionales de transporte dejaran de funcionar. Además, enfrenta riesgos naturales como terremotos, volcanes y tsunamis.Japón, Suiza y Argentina también destacan Japón sobresale por su capacidad industrial y tecnológica. Su sistema sanitario, los mecanismos de alerta y la experiencia en respuesta a emergencias son otras de sus fortalezas. El principal problema sería su dependencia del comercio exterior. Japón necesita importar energía, materias primas y parte de sus alimentos, mientras que su elevada actividad sísmica y volcánica representa otra amenaza.Ningún país estaría completamente a salvo de una catástrofe global. Foto:iStockSuiza, por su parte, cuenta con instituciones estables, administración descentralizada, un sistema sanitario sólido y una importante generación de energía hidroeléctrica. Estas condiciones podrían ayudarle a mantener servicios esenciales durante una crisis.Su ubicación en el centro de Europa y la dependencia del comercio exterior, sin embargo, serían factores de vulnerabilidad ante un conflicto de gran escala o una interrupción prolongada de suministros. LEA TAMBIÉN Argentina también aparece entre los países con mejores condiciones debido a su amplio territorio, diversidad climática y capacidad para producir alimentos. Su producción de granos, oleaginosas y carne podría ser una ventaja ante una crisis de abastecimiento mundial.A pesar de ello, el país depende del exterior para algunos medicamentos, equipos y componentes tecnológicos. La inestabilidad económica y política y las diferencias en infraestructura también representan desafíos.Ningún país estaría completamente a salvo La investigación deja claro que no existe un territorio preparado para enfrentar por sí solo cualquier catástrofe global. El aislamiento puede ser una ventaja frente a una pandemia, pero dificultar la llegada de ayuda. Una industria fuerte puede sostener la producción, aunque necesita energía, materias primas y tecnología. La ciencia analizó cómo responderían distintas sociedades ante escenarios extremos. Foto:iStockPor eso, más que encontrar un lugar completamente seguro, la resiliencia dependería de la capacidad de una sociedad para producir alimentos y energía, mantener sus servicios esenciales, proteger su infraestructura y responder de manera coordinada. Incluso los países mejor posicionados seguirían dependiendo de sistemas internacionales como el transporte, los medicamentos, los semiconductores y las comunicaciones. Un colapso generalizado podría poner a prueba a cualquier nación. Más noticias en El Tiempo MARÍA PAULA LOZANOREDACCIÓN ALCANCE DIGITAL Sigue toda la información de Cultura en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.










