El extracupo y el sobregiro es una “ayuda” cuando el monto disponible ya no alcanza para cubrir un determinado consumo, pero utilizarlo de manera recurrente puede ser una señal de alerta sobre la salud de las finanzas personales, según expertos.En términos sencillos, el extracupo es un monto adicional de crédito que una entidad puede habilitar de manera temporal para determinados consumos, según sus políticas y la evaluación del cliente.Equifax, que brinda servicios de buró de crédito, explica que las condiciones bajo las cuales puede producirse, los costos asociados y su tratamiento dependen de cada institución emisora.PublicidadPor ejemplo, en los estados de cuenta de tarjetas como Pacificard se observa el detalle del “sobregiro al cupo autorizado” en el cuadro que informa de los cupos, el monto utilizado y disponible del plástico.Mientras que en otras, como Bankard o Discover, el documento de detalle refleja una cifra en negativo cuando se superó el cupo aprobado por la entidad financiera.José Luis Cortez, gerente de Equifax Empresas, cita que más que el sobregiro por sí mismo, este puede suponer el incremento del nivel de endeudamiento de una persona y con ello aumenta la posibilidad de que no pueda cubrir sus deudas. En Ecuador, entre enero y abril de 2026, las compras realizadas con tarjetas de crédito alcanzaron $ 5.454 millones, según datos de la Superintendencia de Bancos.PublicidadPublicidadEl país registra alrededor de 3,4 millones de tarjetas de crédito habilitadas.“Si una persona utiliza su tarjeta hasta un nivel que luego dificulta cumplir oportunamente con sus pagos, puede afectar su comportamiento crediticio”, acota.Andrés Cordero, docente de la Escuela de Negocios de la Universidad de Las Américas (UDLA), considera que una persona que utiliza todos los meses un monto adicional al cupo debería preguntarse por qué necesita ese excedente de manera permanente.Por ejemplo, si una tarjeta tiene un cupo de $ 10.000 y el usuario recurre habitualmente a otros $ 3.000, la recomendación es hablar directamente con la institución emisora y solicitar que el cupo sea ampliado, si la capacidad de pago y la evaluación de riesgo lo permiten.La diferencia es importante, cita Cordero, una ampliación formal del cupo no es lo mismo que depender recurrentemente de un crédito adicional o extracupo.“Si yo tengo un cupo de $ 10.000 y tengo un sobregiro habitual de $ 3.000, todos los meses estoy utilizando este sobregiro”, explica Cordero.PublicidadEn ese escenario, sostiene que sería preferible solicitar una ampliación a $13.000 o $15.000, siempre que ese nivel de endeudamiento sea compatible con los ingresos del usuario.El problema empieza cuando se vuelve parte del presupuestoEl crédito de una tarjeta no debería confundirse con un ingreso adicional, detalla Cortez. El cupo representa una línea de financiamiento que debe ser respaldada posteriormente con los recursos del usuario.Cordero advierte que el uso recurrente del monto adicional puede convertirse en una “bola de nieve” y constituir una señal de alerta sobre las finanzas personales.Por ello, menciona que el usuario no debería interpretar el hecho de que una institución le permita ocasionalmente utilizar un monto adicional como una autorización para asumir que tendrá esa disponibilidad todos los meses.Cupos en función de determinadas necesidadesDavid Castellanos, docente de la Universidad Andina Simón Bolívar (UASB), señala que el extracupo puede funcionar como una línea adicional y temporal de crédito para determinadas necesidades.Por ejemplo, una persona puede tener un cupo de $ 3.000 y requerir $ 4.000 para una operación específica relacionada con educación, salud u otra necesidad que sea identificada por la entidad.Este excedente no significa que el cliente tenga automáticamente un nuevo cupo permanente. Puede otorgarse bajo circunstancias específicas y, una vez cancelada la operación, la tarjeta vuelve a su límite original.Para conseguir un incremento permanente, el usuario debe solicitarlo y someterse a una nueva evaluación de la entidad financiera.Revisar antes de volver a endeudarseEl gerente de Equifax Empresas recomienda que el usuario conozca su situación crediticia antes de asumir nuevas obligaciones.Revisar periódicamente el reporte de crédito, por ejemplo, permite tener una visión integral de las deudas y compromisos existentes, especialmente cuando se manejan varias tarjetas o créditos, puntualiza.Cortez menciona que la información crediticia también puede servir como una herramienta para evaluar si es conveniente realizar una nueva compra diferida, solicitar otra tarjeta o contratar un crédito adicional.La recomendación, entonces, no es dejar de utilizar las tarjetas de crédito. El objetivo es que funcionen como un instrumento de financiamiento y liquidez dentro de la capacidad real de pago, y no como una extensión permanente del ingreso mensual.Cuando el usuario necesita todos los meses más cupo del que tiene, la señal no debería ser “necesito más dinero”, sino “necesito revisar mis finanzas”, señalan expertos.Qué hacer si la deuda ya se acumulóSi el usuario ya está utilizando de manera recurrente el extracupo y tiene una deuda acumulada, la recomendación es acercarse primero a la entidad financiera.Los expertos plantean solicitar un refinanciamiento de toda la deuda, en lugar de limitarse a refinanciar una cuota vencida. El objetivo es establecer un plazo y una cuota fija que sean compatibles con la capacidad de pago.Como ejemplos mencionan plazos de 24, 36 o 48 meses, dependiendo de las condiciones que ofrezca la institución y de la situación financiera del cliente.La diferencia es relevante. Refinanciar únicamente una cuota puede dejar intacto el problema si el usuario continúa utilizando la tarjeta para cubrir sus gastos habituales.En cambio, una reestructuración de la totalidad de la deuda permite tener una visión más clara de cuánto se debe y cuánto deberá pagarse periódicamente.Desde Equifax se recomienda que el punto de atención no debería ser únicamente cuánto cupo queda disponible, sino qué parte de los ingresos ya está comprometida con deudas y si las obligaciones acumuladas pueden cubrirse con la capacidad real de pago del hogar.La recomendación general es que el pago total de deudas recurrentes de una persona (incluidas las cuotas de tarjetas de crédito) no supere entre el 30 % y el 35 % de los ingresos netos mensuales.
Usar el ‘extracupo’ de la tarjeta de crédito de forma recurrente puede ser una señal de alerta para sus finanzas
Expertos recomiendan revisar ingresos y obligaciones antes de asumir más deuda y diferenciar entre una necesidad puntual y la dependencia de crédito adicional.








