Explicativo Exclusivo suscriptores El escritor Javier Tafur González escribió sobre el terremoto del 10 de agosto. Foto: Archivo particular y Policía NacionalPERIODISTA01.09.2026 14:14 Actualizado: 01.09.2026 14:21

El panorama tras el funesto terremoto del pasado 10 de agosto en Cali y el Valle del Cauca sigue siendo desgarrador. LEA TAMBIÉN Cali, entre las ciudades más afectadas por el terremoto del 10 de agosto. Foto:Samir RojasEn medio de los escombros y la incertidumbre, diversas voces emergen para ofrecer un alivio a una población golpeada por la tragedia. LEA TAMBIÉN El poeta Javier Tafur González ha alzado su voz con un poema que nace directamente del epicentro del dolor humano y que busca transformarse en una esperanza colectiva. LEA TAMBIÉN Terremoto en Colombia. Cali fue una de las ciudades más afectadas. Foto:Samir RojasEste es el poema que Tafur González escribió y que EL TIEMPO publica en este espacio: Dureza y fragilidad de la vida (Terremoto en Colombia / 10 de agosto de 2026)Por Javier Tafur GonzálezFisuras y daños estructurales… ¡Ay!, el terremoto puede con todo; nadie puede estar, quedarse cómodo; son las conclusiones esenciales.El movimiento telúrico fuerte a todos terriblemente sorprende, y cada quien responde como puede, queriendo salvarse de la muerte. Desde la alta montaña se veía, una línea de luz que cruzaba la ciudad y el polvo se levantaba, mientras todo temblaba y se caía. ¡Qué terremoto!, ¡qué espantoso ruido!, que a todo ser vivo cohíbe y aterra, sin saber el posible mal que le espera, con tan potente y estruendoso rugido.El llanto débil de una bebé se oye, y en el desastre la nena, abrazada al dulce padre muerto, es rescatada, antes que llegue la segunda noche.Al gato vecino lo hacían lejos, perdido, y él mismo estando alelado, llegando confuso y muy asustado, apareció con una vida menos.Ante este suceso desolador, un perrito triste mueve la cola; al verlo aparecer le digo: '¡Hola!', y él me mira y aúlla con amor.En estas escenas se debe resaltar la ayuda, el apoyo y la solidaridad, la mano que con misericordia y bondad, entre los escombros buscaba rescatar.Era la hermandad que se imponía, que en la tragedia sentimos lo mismo, y sufrimos los alcances del sismo, y brotaba espontanea la empatía.Al final, edificios colapsados, ruegos, ruinas, traumas, penas y dolor. ¡Cómo se siente la punzada del pavor, y la aflicción de los inconsolados! Abuelos, padres, hijos, allegados, nietos, parientes, amigos y vecinos, registran los sucesos padecidos, los lazos, los afectos destrozados. Entre restos rescatan a una joven deportista y, con ella, la esperanza, y crece un fuerte aliento de confianza, de llegar a poner la casa en orden. La búsqueda de los seres queridos prosigue; la ilusión se mantiene, que una gran fuerza misteriosa tiene. ¡Ay!, ¡duele saber lo que se ha perdido!Y allí, en medio de cortantes escombros, encuentran trozos regados de las almas; por las mejillas ruedan entre lágrimas, caudales de martirios y de asombros, retazos de corazón y de duelo; parece imposible la resignación; polvo, arena y piedra. ¡Ay!, qué desazón. Parece inalcanzable hallar consuelo…¡Ay!, ¡ay!, ¡ay!, solo gritan las entrañas…Mas terminan labores de rescate, sin poder encontrar los seres queridos; sus familiares, sabiéndolos perdidos, quisieran persistir, seguir adelante, aunque fuera, por Dios, un minuto más;corriendo el horizonte y el tiempo que intensos ansiaban, pasase lento, y no concluir por siempre jamás.Y la tierra sigue el curso sideral, viene una nueva noche, un nuevo día; el amanecer no es como uno querría-se diría, roto el mundo total, total...Y en ese instante una libélula, levanta con sus alas trasparentes su vuelo, buscando azul los horizontes,como alma naciente que vuela y vuela.Así que impuestos de esta fragilidad, reconoceremos nuestra impotencia, no importa qué logre avanzar la ciencia: “Somos mortales; es nuestra realidad”.El hombre, que viene de humus, la tierra, y lucha cada día su existencia, lo debe tener claro en su conciencia, será de nuevo humus en esta guerra.Esta breve crónica del terremoto comparto con el corazón herido; tuve suerte de haber sobrevivido, aunque desolado y el velamen roto.Afectaciones en Cali por terremoto el 10 de agosto. Foto:Juan Pablo Rueda / EL TIEMPOSu motivaciónAl ser consultado por EL TIEMPO sobre el origen de sus versos, el autor no oculta el impacto emocional que detonó su escritura. Conectando de inmediato con el sentir de miles de damnificados, el escritor explicó: "La motivación del poema corresponde al crecimiento dramático de los alcances del terremoto".El presidente Abelardo De La Espriella entregó ayudas a víctimas del terremoto en Cali. Foto:Samir RojasEl relato de Tafur González evoca los primeros segundos del desastre, una experiencia límite que transformó la cotidianidad en puro instinto de supervivencia. LEA TAMBIÉN "En un principio, la sorpresa de sentirlo y vivir su terrible potencia que balanceaba y hacía saltar el edificio de 12 pisos, donde vivía, sintiendo la caída de los objetos, la búsqueda de refugio en medio de las paredes resquebrajándose, la espera interminable de las réplicas, la preocupación de todos los copropietarios por sus familiares y, recíprocamente, con las fallas subsiguientes de la comunicación, las curiosas historias de los sobrevivientes, la realidad de los fallecidos, sus emotivas y dolorosas historias, la perplejidad frente a las caídas y las historias de amigos contando las circunstancias de la pérdida de sus familiares y de sus propiedades, la alegría de los reencuentros, la solidaridad y los saqueos, el perrito que solo vuelve a casa, el gato que perdió varias vidas, el padre que murió abrazando a su hijita para protegerla", comentó.Terremoto en Colombia. Cali, entre las ciudades más afectadas del pais. Foto:Juan Pablo Rueda / EL TIEMPOAnte un escenario devastador donde la realidad supera cualquier ficción, el autor planteó el rol fundamental del arte y la comunicación humana como herramientas de supervivencia espiritual. Para Tafur González, el poema no es un simple ejercicio estético, sino una necesidad urgente. LEA TAMBIÉN "Entonces, ¿qué quedaba? La palabra dialogada para desahogarse y el poema para la catarsis propia y colectiva como tabla de salvación, expresando las emociones y los sentimientos exacerbados por esta experiencia al límite de la vida y rodeada de daño, de destrucción y de muerte. Luego vienen los informes técnicos y científicos de lo sucedido, los lugares prohibidos, las alturas inadecuadas, los juicios teológicos (...)", indicó.Terremoto en Colombia. Cali, entre las ciudades más afectadas del país. Foto:Juan Pablo Rueda / EL TIEMPOFinalmente, el intelectual vallecaucano invitó a una reflexión profunda sobre la condición humana y la vulnerabilidad ante la fuerza de la naturaleza. Su testimonio cierra con una sentencia clara sobre el propósito de su reciente producción literaria.Terremoto y afectación en Cali y Pereira Foto:tomada del video de redes"Es que la vida debe aceptar la cruda realidad de su existencia y su fragilidad. Estas son las motivaciones que me impulsaron a escribir este poema", expresó. LEA TAMBIÉN El poema de Javier Tafur González ya empieza a circular entre los habitantes de la región, consolidándose como un documento de un 10 de agosto que el Valle del Cauca difícilmente olvidará.El escritor Javier Tafur González escribió sobre el terremoto del 10 de agosto. Foto:Archivo particular y Policía Nacional¿Quién es el poeta Javier Tafur González?Javier Tafur González es escritor, poeta, abogado, investigador y docente universitario caleño. Es abogado de la Universidad Santiago de Cali, realizó estudios de Etnología en la Universidad de París, obtuvo una maestría en Lingüística y Español, y un doctorado en Humanidades en la Universidad del Valle. LEA TAMBIÉN Su obra literaria abarca la poesía, el cuento, la minificción, la novela y el ensayo, con una especial sensibilidad por la memoria y la identidad cultural de Cali. Es autor de numerosas obras, entre ellas Jovita o la biografía de las ilusiones, su reconocido bestseller sobre Jovita Feijóo, uno de los personajes más emblemáticos de la historia popular de Cali. Su trayectoria ha sido ampliamente reconocida por su aporte a la literatura y a la cultura de la ciudad.CAROLINA BOHÓRQUEZCorresponsal de EL TIEMPOCaliConsulte más noticiasUn muerto, 11 heridos y varios sectores sin energía. Foto: Sigue toda la información de Colombia en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.