Fotografía por: ANGELA WEISS
La semana pasada la llegada de los duques de Sussex al Reino Unido se convirtió en la noticia en los medios ingleses. La pareja compuesta por la exactriz Meghan Markle y el hijo menor del rey Carlos III regresó y no en plan de vacaciones. Volvió con sus dos hijos: Archie y Lilibet y sus dos mascotas para vivir por un tiempo. De hecho, se confirmó que los niños ya están matriculados en un colegio privado de la zona.
Los duques, que se separaron de la familia real en el 2020 y se marcharon a vivir, primero a Canadá, y luego a Los Ángeles, California, donde adquirieron una mansión en Montecito, han señalado en entrevistas y un libro durante estos años, a la familia de él de discriminación y falta de empatía, al tiempo que Harry reveló que tuvo desencuentros fuertes con su hermano, William, heredero de la Corona. También hubo referencias a Kate Middleton y a Camila, la actual reina y madrastra de Harry.
La molestia de los miembros de la familia real hacia Harry ha sido evidente. De ahí que los medios locales aseguran que William no tiene ningún interés en acercarse a su hermano. Carlos III recibió a Harry hace unas semanas en una cita privada y breve.
Dentro de la nueva información acerca de los duques de Sussex y su permanencia en Reino Unido, donde no tendrán ningún papel relacionado con la casa real, ya que ellos renunciaron a esa posibilidad al separarse de la corona, según el Daily Mail, la pareja estaría interesada en adquirir una mansión con nueve habitaciones y nueve baños que además tenga amplios espacios sociales. Harry querría un lugar donde haya bastante naturaleza.









