NoticiaUn diagnóstico de la Fundación WWB Colombia entre 4.000 emprendedores de 147 municipios revela que el 48,7 % sufrió una caída en sus ventas.Más de 30.000 empresas han reportado algún tipo de afectación en las zonas consultadas por la Línea de Afectación Empresarial de la Cámara de Comercio de Cali y Confecámaras. Foto: Sergio Cárdenas y Juan Rueda / EL TIEMPO.PERIODISTA ECONÓMICO01.09.2026 11:57 Actualizado: 01.09.2026 11:57

El terremoto del 10 de agosto dejó a tres de cada cuatro pequeños negocios consultados en el suroccidente colombiano sin poder operar con normalidad, golpeó las ventas de casi la mitad y llevó al 60,4 por ciento de los hogares que dependen de esos emprendimientos a enfrentar dificultades para cubrir sus gastos básicos. Así lo revela un diagnóstico de la Fundación WWB Colombia realizado entre 4.000 emprendedores de 147 municipios, que comienza a poner cifras a una de las afectaciones económicas menos visibles que dejó el sismo. LEA TAMBIÉN La radiografía muestra, además, que el impacto va mucho más allá de los daños físicos. Aunque solo el 11 por ciento de los locales fue considerado inutilizable, el 47,1 por ciento de los emprendedores había detenido sus actividades, una brecha que evidencia cómo negocios que permanecen en pie pueden haber perdido su capacidad para producir, atender clientes y generar ingresos.El impacto sobre la operación es todavía mayor. El 76,2 por ciento de los negocios consultados no estaba funcionando con normalidad. El contraste está en que apenas el 11 por ciento de los locales fue considerado inutilizable.Las cifras ponen de presente que el tamaño del daño económico no necesariamente puede medirse por el número de establecimientos destruidos o inhabilitados.“Lo que encontramos es que para muchas personas el problema no termina cuando pueden volver a entrar a su casa o abrir su negocio. Necesitan recuperar la posibilidad de vender, abastecerse y generar ingresos, mientras todavía enfrentan los efectos emocionales y familiares de la emergencia”, explicó Esneyder Cortés, director de Planeación y Estrategia de la Fundación WWB Colombia.Así quedó la Clínica Noé en Pereira tras el terremoto Foto:Juan Pablo RuedaLa dimensión del problema también empieza a verse en otros registros. Según la información incluida en el diagnóstico, más de 30.000 empresas han reportado algún tipo de afectación en las zonas consultadas por la Línea de Afectación Empresarial de la Cámara de Comercio de Cali y Confecámaras. En Cali, el 63 por ciento reporta daños críticos y el 39 por ciento señala que no puede operar.Bajo el mismo techoPara los micronegocios existe, además, una vulnerabilidad particular. El 71,6 por ciento de las personas incluidas en el estudio desarrolla su actividad productiva dentro de su propia vivienda.Eso significa que los daños en una casa pueden paralizar simultáneamente la fuente de ingresos familiar. La vivienda es también tienda, taller, cocina, salón o espacio de producción, por lo que recuperar el negocio depende, en muchos casos, de que primero sea posible volver a utilizar el inmueble de manera segura.Uno de los testimonios recogidos por la Fundación da cuenta de un punto de producción y venta en el que colapsaron algunas vigas y parte del techo. El lugar debió permanecer cerrado por razones de seguridad, afectando tanto la producción como las ventas. LEA TAMBIÉN El deterioro de los negocios ya está trasladándose a las finanzas de las familias. El estudio encontró que el 60,4 por ciento de los hogares tiene una limitación alta o moderada para cubrir sus gastos básicos.Para el 27,7 por ciento, el emprendimiento dejó de producir ingresos suficientes para pagar lo esencial, mientras otro 32,7 por ciento todavía logra cubrirlo, pero con dificultades y a costa de reducir otros gastos.La alimentación también comienza a resentirse. El 11,7 por ciento manifestó necesitar apoyo alimentario y el 8,3 por ciento está accediendo a alimentos mediante ayudas o comedores comunitarios.A esa presión se agrega el impacto emocional. El 81,4 por ciento de las personas encuestadas afirmó encontrarse alterada o muy afectada emocionalmente. Entre los testimonios recogidos aparecen problemas para dormir, angustia y temor de permanecer dentro de las viviendas ante la posibilidad de nuevos movimientos.Terremoto deja afectaciones en varias Casas de Justicia Foto:Minjusticia.Volver a empezarCuando se les preguntó qué necesitan para recuperarse, la principal respuesta fue dinero para reactivar sus actividades. El 34,9 por ciento señaló como prioridad contar con capital para recuperar el negocio.El acompañamiento psicosocial ocupó el segundo lugar, con 22,5 por ciento, seguido por la adecuación de la vivienda, con 21,7 por ciento. También aparecen la ayuda humanitaria, mencionada por el 15,1 por ciento, y la necesidad de información y orientación, con el 15 por ciento.El diagnóstico de la Fundación WWB Colombia plantea por ello que la recuperación debe combinar capital de trabajo con asistencia técnica, reconexión con clientes y mercados, fortalecimiento de las redes locales de abastecimiento y acompañamiento territorial y psicosocial. LEA TAMBIÉN En los casos en los que el emprendimiento funciona dentro de la vivienda, propone que la adecuación habitacional sea considerada también parte de la recuperación productiva.Para miles de pequeños emprendedores, superar el terremoto no será solo reparar paredes, techos o equipos. Será conseguir inventarios, recuperar clientes y, sobre todo, volver a vender para que el negocio pueda sostener otra vez a la familia, advierten desde la Fundación WWB. Sigue toda la información de Economía en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.