Alemania ha acusado formalmente a Rusia de estar detrás de un ataque fallido con un dron en el aeropuerto de Leipzig el 4 de agosto. El suceso “encaja con el patrón establecido de las operaciones híbridas rusas en Europa”, ha dicho en una comparecencia ante los medios el ministro del Interior, Alexander Dobrindt, acompañado del de Exteriores, Johann Wadephul.
Dobrindt ha señalado que “los medios usados para llevar a cabo el atentado”, entre ellos la configuración del dron, varias piezas del aparato y los explosivos que llevaba son conocidos “de otras operaciones híbridas llevadas a cabo por Rusia en su guerra contra Ucrania”, y ha afirmado que “el gobierno alemán concluye, por lo tanto, que Rusia es responsable del ataque híbrido en Leipzig del 4 de agosto”.
El suceso de agosto revistió más gravedad que otros registrados con drones en varios países europeos, que siempre han sospechado de la responsabilidad rusa, y que obligaron a lanzar alertas y restringir las operaciones aeroportuarias en varias ocasiones este año. Pero esta vez el dron llevaba una carga explosiva y penetró en el perímetro del aeropuerto, hasta llegar a una zona donde había aviones de carga ucranianos.
Tras el hallazgo en la noche del 4 de agosto pasado en el aeropuerto de Leipzig de un dron dotado de una carga explosiva y la supuesta colisión, poco después, de un segundo vehículo aéreo no tripulado con un avión de carga de DHL, investigadores descubrieron diez días más tarde un tercero de esos aparatos, así como explosivos, informaron la semana pasada las cadenas públicas regionales WDR y NDR y el diario 'Süddeutsche Zeitung'.










