Después de casi un año sin verse en persona, el ministro de Economía, Luis Caputo, se reunió esta tarde con el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, en el marco de la cumbre de ministros de Finanzas y banqueros centrales del G20 que se celebra en Asheville, una ciudad frente a las montañas en Carolina del Norte.La reunión de aproximadamente unos 20 minutos tuvo lugar en el Omni Grove Park Inn, un emblemático resort frente a las montañas Blue Ridge. Fuentes oficiales informaron por la tarde que el ministro iba a publicar un tuit sobre la reunión, pero al cierre de esta edición no hubo novedades al respecto por parte del funcionario.Previo al encuentro, Bessent elogió el rumbo del plan de ajuste de Javier Milei. "Creo que tenemos una oportunidad histórica en el hemisferio occidental liderada por Argentina y las reformas que allí se están llevando a cabo. Todos decían que era imposible, y ahora estamos viendo ahora estamos viendo una caída de la inflación y un cambio en las circunstancias económicas", dijo durante una entrevista con Larry Kudlow, un analista conservador y exdirector del Consejo Económico Nacional de Estados Unidos.El funcionario dijo que "los sectores más pobres de la sociedad y los jóvenes —que antes se inclinaban por la izquierda— le dieron su apoyo a Milei". "Estamos viendo cambios en la Argentina, Bolivia, Colombia, Chile y Ecuador, y creo que veremos muchos más casos similares”, añadió.Caputo participó desde el fin de semana de la reunión del G20 financiero, acompañado de su viceministro, José Luis Daza, el titular del Banco Central, Santiago Bausilii, y el vicepresidente de la entidad, Vladimir Werning. El ministro apareció el lunes sentado en primera fila, a unos asientos de distancia de Bessent y el titular de la FED, Kevin Warsh.El encuentro con su par de Estados Unidos, el primer cara a cara entre ambos desde el salvataje financiero de octubre de 2025, ocurrió en un momento en que el mercado mantiene sus dudas sobre la robustez del plan financiero anunciado por Caputo y la continuidad del programa económico de cara a las elecciones de 2027.El Gobierno enfrentará pagos de deuda por US$ 25.000 millones el año próximo, más de la mitad con tenedores de bonos internacionales, Bopreal y títulos en dólares emitidos en el mercado local. Si bien una parte será cubierta con la compra de reservas y emisión de bonos domésticos, el equipo económico descartó un retorno a los mercados.Con un riesgo país arriba de los 500 puntos, el costo para tomar deuda en el exterior para la Argentina sigue arriba del 9% anual. En ese marco, la charla con Bessent podría servir para reactivar algunas de las promesas que había hecho el año pasado para frenar las presiones devaluatorias en camino a las elecciones.En la previa a dichos comicios, con el dólar bajo fuerte presión y el acceso al crédito internacional cerrado, el Tesoro norteamericano salió a comprar pesos y anunció un swap de monedas por US$ 20.000 millones. Semanas después, el propio Bessent amplió a US$ 40.000 millones con ayuda adicional de bancos, algo que nunca se concretó.En medio de las elecciones en Estados Unidos, Argentina necesitará el respaldo de Donald Trump en caso de una corrida cambiaria. Hace una semana atrás, el Presidente salió a garantizar el pago de los vencimientos de deuda en todo su mandato sin pasar por el mercado y mencionó el swap con Bessent como parte de su poder de fuego.La potencial ayuda debe superar desafíos en varios frentes. Por un lado, la Casa Blanca espera avanzar en el acuerdo comercial bilateral firmado en febrero y puja por desplazar a China de la región. Durante la cumbre, Bessent instó a que otros países apliquen trabas comerciales a China. Por otra parte, el secretario de Trump enfrenta presiones internas por la suba de tasas de los bonos largos en Estados Unidos y las tensiones con Warsh, quien busca achicar la cantidad de dinero en circulación.El FMI y Wall Street también esperan avances, en medio de las dificultades del gobierno para reactivar la economía y compras reservas al mismo ritmo que en los meses previos. En una charla sobre crecimiento, Caputo destacó ayer en Asheville que "la estabilidad macroeconómica es la base para un crecimiento sostenido".Como parte de su agenda, el ministro conversó este martes con el ministro de Finanzas de Qatar, Ali bin Ahmed Al Kuwari, sobre el impacto en la economía global que tiene el bloqueo del Estrecho de Ormuz y el conflicto bélico en la región, así como sobre oportunidades de inversión en Argentina en el escenario energético mundial. Caputo también se reunió con el presidente del Banco Mundial (BM), Ajay Banga, para analizar la agenda de crecimiento, oportunidades de cooperación y el apoyo del Banco Mundial. El Gobierno anunció en julio un crédito de tres bancos de US$ 3.200 millones para pagar un vencimiento de bonos, respaldado por las garantías del organismo.El uso de garantías de entidades multilaterales, incluyendo los US$ 500 millones aprobados por el BID, fue la forma que encontró el equipo económico para conseguir dólares en el exterior a una tasa de interés inferior a la del mercado internacional de deuda.El otro "gran encuentro" que mantuvo el ministro fue el del lunes con la titular del Fondo, Kristalina Georgieva, para conversar sobre la agenda económica y los "avances" para consolidar la estabilidad. El Fondo aguarda la aprobación de la reforma del Banco Central y un acuerdo de responsabilidad fiscal con las provincias.
Bessent se reunió con Caputo y elogió el plan económico: "Argentina lidera una oportunidad histórica en la región"
Después de casi un año sin verse en persona, se encontraron en el G20 de ministros de finanzas en EE.UU.Antes de la reunión, Bessent elogió las reformas de Milei.Hubo reuniones bilaterales con algunos países y organismos.











