Noticia Exclusivo suscriptores EL TIEMPO conoció los detalles de la primera visita oficial del general Francis L. Donovan al país. El general Donovan, el ministro de Defensa, Jorge Mora y el comandante de las FF. MM. general Erik Rodríguez. Foto: CortesíaSUBEDITOR DE JUSTICA01.09.2026 08:49 Actualizado: 01.09.2026 10:00
La primera visita oficial a Colombia del general Francis L. Donovan, comandante del Comando Sur de Estados Unidos (Southcom), dejó sobre la mesa dos líneas de trabajo que apuntan directamente a las capacidades operacionales de la Fuerza Pública: reforzar la vigilancia sobre el Pacífico para anticipar la salida de semisumergibles y lanchas utilizadas por organizaciones del narcotráfico, y recuperar capacidades aéreas del Ejército que se han reducido durante los últimos años.EL TIEMPO conoció que uno de los asuntos abordados durante la visita del oficial fue la posibilidad de trasladar a Tumaco radares con características similares a equipos utilizados en Key West, Florida, para detectar las embarcaciones ilegales que se mueven por aguas de las costas estadounidenses.La propuesta busca ampliar el intercambio de información entre Colombia y Estados Unidos y mejorar la detección de embarcaciones que salen desde la costa Pacífica cargadas con cocaína.El general Donovan, el mindefensa, Jorge Mora y el comandante de las FF. MM. general Erik Rodríguez. Foto:Cortesía“El objetivo operacional es reducir el tiempo entre la identificación de una embarcación y la reacción de las autoridades. La ubicación de esos sistemas en Tumaco permitiría seguir movimientos de semisumergibles y lanchas desde una zona utilizada como punto de salida de cargamentos de droga y entregar información a las unidades colombianas antes de que las embarcaciones abandonen las aguas cercanas a la costa”, dijo una fuente a este diario.Ese componente de vigilancia marítima hizo parte de una agenda que llevó al general Donovan hasta la frontera entre Colombia y Ecuador. El 27 de agosto, el comandante del Comando Sur viajó acompañado por el ministro de Defensa, Jorge Eduardo Mora; el comandante general de las Fuerzas Militares, general Erik Rodríguez Aparicio, y otros funcionarios del sector Defensa hacia el corredor comprendido entre el suroccidente colombiano y el noroccidente ecuatoriano.Jefe del Comando Sur de EE. UU., Francis L. Donovan, en su visita a Colombia. Foto:X: @SouthcomLa delegación llegó hasta San Lorenzo, Ecuador, donde se realizó una reunión trilateral de la Coalición Americana contra los Cárteles (A3C). Allí participaron también el ministro de Defensa ecuatoriano, Gian Carlo Loffredo, y el jefe de la Defensa de ese país, general Henry Delgado Salvador. El encuentro concentró parte de la discusión en las estructuras que utilizan la frontera y el Pacífico para mover cargamentos de cocaína.Durante los recorridos, los mandos de los tres países sostuvieron reuniones con unidades de élite de Colombia y Ecuador. La discusión estuvo orientada a ajustar una estrategia operacional conjunta para atacar las redes de los carteles, sus corredores y estructuras de mando, bajo un esquema que permita compartir información y coordinar acciones a ambos lados de la frontera.La agenda tuvo un segundo capítulo el 28 de agosto en el Centro Nacional de Entrenamiento, en el Fuerte Militar de Tolemaida. Allí, Donovan se reunió con mandos colombianos y revisó otro frente que preocupa dentro de las Fuerzas Militares: las capacidades de movilidad y apoyo aéreo del Ejército.Según conoció EL TIEMPO, en Tolemaida se habló de buscar mecanismos para recuperar capacidades que el Ejército ha perdido, particularmente las relacionadas con helicópteros y aeronaves de ala fija. Este componente resulta determinante para el movimiento de tropas, abastecimiento, evacuaciones y desarrollo de operaciones en regiones donde el acceso terrestre es limitado.Francis L. Donovan, autoridades colombanas y de Ecuador. Foto:CortesíaLa discusión sobre las aeronaves también abre un frente dentro de la cooperación militar entre Washington y Bogotá. Durante años, parte de la capacidad aérea colombiana recibió equipos, entrenamiento y asistencia estadounidense. Ahora, la conversación se concentra en determinar qué capacidades requieren ser recuperadas y bajo qué mecanismos podría participar Estados Unidos.Los dos asuntos —vigilancia desde Tumaco y capacidad aérea desde Tolemaida— se conectan con la estrategia que Colombia, Estados Unidos y Ecuador buscan desarrollar contra las organizaciones transnacionales. En el Pacífico, las estructuras dedicadas al narcotráfico combinan rutas marítimas, corredores terrestres y pasos fronterizos para sacar cocaína hacia Centroamérica y posteriormente hacia otros mercados. LEA TAMBIÉN En ese escenario aparece también la activación de la Fuerza de Tarea Conjunta del Hemisferio Occidental (JTF-WHEM), concebida para respaldar los objetivos de la coalición A3C mediante un esquema multinacional y de coordinación entre distintas agencias estatales.El Comando Sur señaló que mantendrá su cooperación con Colombia para ejercer presión sobre los grupos que identifica como narcoterroristas, combatir el tráfico de drogas, enfrentar la migración ilícita y contrarrestar lo que Washington denomina “influencia perniciosa” en el hemisferio occidental.Dentro de la A3C, Colombia y Estados Unidos acordaron continuar el trabajo conjunto contra carteles y organizaciones criminales transnacionales. La apuesta incluye intercambio de inteligencia, coordinación operacional y fortalecimiento de capacidades de las fuerzas de seguridad de los países que integran la estrategia.Redacción JusticiaJusticia@eltiempo.comMás noticias de Justicia: Sigue toda la información de Justicia en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.














