Pedro Poza Maupain Aarhus (Dinamarca)Actualizado Martes,
septiembre
16:26Sin la reina Mette-Marit a su lado, pero con la princesa heredera Ingrid Alexandra a su izquierda, Haakon VIII de Noruega ha prestado juramento de fidelidad a la Constituci�n de su pa�s ante el Storting, el Parlamento, en una sobria ceremonia que comenz� con la lectura por parte del presidente de la c�mara, Masud Gharahkhani, del anuncio oficial del fallecimiento del rey Harald V y del acceso al trono del nuevo monarca."Storting de Noruega: prometo y juro que gobernar� el Reino de Noruega de conformidad con su Constituci�n y sus Leyes. As� me ayude Dios, Todopoderoso y Omnisciente", ha proclamado Haakon, de acuerdo con las directrices estipuladas en el art�culo 9 de la Carta Magna.Haakon se convirti� en rey nada m�s expirar su padre, a las 6:35 horas del pasado 28 de agosto. El juramento de fidelidad en el Storting tiene como funci�n subrayar que el poder y la autoridad del monarca est�n limitados y regulados por las disposiciones de la Constituci�n. Es un acto de gran simbolismo, pero tambi�n una declaraci�n legalmente vinculante que puede tener consecuencias significativas si se quebranta.De pie ante el imponente trono real y vestido con uniforme de gala negro, Haakon habl� en su nombre y en el de su esposa ausente: "La Reina y yo queremos confirmar que nos ponemos a disposici�n para llevar a cabo nuestro servicio por el pa�s y el pueblo".Que Mette-Marit no haya podido acompa�ar a su marido muestra que, como ella misma ha afirmado, ser� su enfermedad, una fibrosis pulmonar cr�nica detectada en 2018, la que determine c�mo podr� "desempe�arse como reina". La Casa Real ha informado de que deb�a permanecer en observaci�n, ya que no es inusual que surjan complicaciones tras un trasplante de pulm�n como el que le fue practicado el pasado junio.Haakon, por tanto, ha llegado al Storting acompa�ado de su madre, la reina Sonia, y de sus hijos, la princesa heredera Ingrid Alexandra y el pr�ncipe Sverre Magnus. Una vez m�s, en el emblem�tico Lincoln Continental descapotable de 1966, matr�cula A5, que la familia real suele utilizar desde hace d�cadas como coche oficial para bodas y otras ceremonias. El trayecto del Palacio al Parlamento estaba repleto de noruegos deseosos de ver al nuevo rey, por lo que el uso de un autom�vil descubierto se interpreta como un gesto para hacer part�cipe al pueblo.Precisamente, el respaldo a la monarqu�a en Noruega ha subido en estos d�as hasta un 72%, seg�n un sondeo realizado por la cadena p�blica NRK tras la muerte de Harald. Un incremento del 8% respecto a la encuesta anterior, publicada el pasado mayo. S�lo un 20% de los interrogados preferir�a una rep�blica u otra forma de Gobierno.En marzo de este a�o, el apoyo a la monarqu�a hab�a registrado, con un 60%, el peor resultado de su historia. La Casa Real se ha visto muy da�ada en los �ltimos tiempos por las revelaciones sobre la amistosa relaci�n de Mette-Marit con el financiero y ped�filo estadounidense Jeffrey Epstein, que se suicid� en 2019 en una c�rcel de Nueva York, as� como por el juicio en el cual Marius Borg H�iby, el primog�nito de la reina (nacido de una relaci�n previa a la boda con Haakon), fue condenado en junio a cuatro a�os de c�rcel por varios delitos que incluyen dos violaciones.H�iby, que ha recurrido la sentencia y se encuentra bajo arresto domiciliario con tobillera electr�nica en la residencia real de Skaugum, particip� el lunes en el traslado del f�retro del rey.Harald por los salones del Palacio Real hasta la capilla, donde se espera que en los pr�ximos d�as sea visitado por m�s de 100.000 noruegos. El hijo de Mette-Marit asistir� tambi�n al entierro, que se celebrar� el 9 de septiembre en la Catedral de Oslo. Para ello ha recibido el permiso de la Polic�a y de la Administraci�n Penitenciaria, una pr�ctica habitual en casos de fallecimiento de un familiar.Aparte de Haakon, en el Storting tambi�n ha hablado su presidente, Masud Gharahkhani, un diputado laborista nacido en Ir�n. Primero, ha recordado la figura de Harald V: "Lloramos la p�rdida de un monarca que sirvi� a su naci�n con responsabilidad, gran valent�a y un calor humano �nico. El mar de flores que vemos por todo el pa�s responde a una sola cosa: amor"."El rey Harald fue un monarca unificador e inclusivo", ha continuado. "En una democracia, el rey debe mantener una relaci�n cercana con su pueblo. Era f�cil sentir afecto por �l. Por eso resulta tan incre�blemente duro despedirse. Sin embargo, su legado perdura. El rey Harald fue rey de toda Noruega, que se convirti� en un pa�s mejor gracias a su liderazgo. Por ello le guardamos un agradecimiento eterno".Gharahkhani se ha dirigido luego a Haakon: "Su Majestad ha heredado el Reino de Noruega. Con esa responsabilidad se asumen grandes expectativas. No nos cabe duda de que se encuentra extraordinariamente preparado para afrontarlas. Junto a la reina Mette-Marit y siempre en estrecha cercan�a con el pueblo. El Storting y el pueblo noruego considerar�n a partir de hoy a Sus Majestades como el nexo de uni�n natural de Noruega"."Los valores democr�ticos est�n bajo ataque", ha concluido. "Confiamos en que nos encontramos ante un rey que representa la continuidad y que comprende la sociedad en la que vive. Un rey que expresa su deseo de preservar la comunidad noruega y de hacer todo lo posible por Noruega. Los representantes del pueblo se unen hoy en torno a su nuevo rey. �Dios salve al rey y a la patria!".










