La Junta de Extremadura ha dado luz verde este martes a un decreto ley de medidas urgentes dotado con 10 millones de euros para reparar los daños provocados por los incendios forestales de este verano. La iniciativa, orientada tanto a la reconstrucción como a la prevención de futuros fuegos, se ha formalizado tras la reunión del consejo de gobierno celebrada de forma extraordinaria en la alquería de Vegas de Coria, perteneciente al municipio de Nuñomoral.
La elección de este enclave responde a un gesto de respaldo institucional a la comarca de Las Hurdes, la zona más castigada por la ola de incendios tras registrar 3.700 hectáreas calcinadas y la evacuación de un millar de vecinos en 12 alquerías. La norma entrará en vigor de manera inmediata, aunque deberá convalidarse en la Asamblea de Extremadura en el plazo de un mes. También incluirá una modificación puntual de la Ley Agraria regional para agilizar y mejorar la gestión de los montes.
Aunque la mayor severidad de los daños se ha concentrado en el norte cacereño, el Ejecutivo autonómico ha precisado que las coberturas económicas del decreto ley tendrán carácter regional para auxiliar a todas las zonas rurales golpeadas este verano. De este modo, los incentivos y compensaciones se extenderán también a explotaciones y municipios afectados como Grimaldo y Casas de Millán, en la provincia de Cáceres, junto a Jerez de los Caballeros y Montemolín, en la provincia de Badajoz.






