Ginebra (EFE).- El Programa Mundial de Alimentos (PMA), el principal brazo humanitario de Naciones Unidas en el mundo, anunció este martes que se ve obligado a reducir a la mitad el número de personas a las que asiste con alimentos en Cisjordania debido a que se está quedando sin dinero.

Esto ocurre en momentos en que las necesidades alimentarias de la población en ese territorio palestino ocupado se han duplicado desde 2023, coincidiendo con el estallido del conflicto armado en Gaza.

«El aumento de la violencia que ejercen los colonos, la prolongada escalada de las operaciones militares israelíes, las fuertes restricciones de tránsito, las demoliciones y el desplazamiento generalizado en Cisjordania han destruido los medios de subsistencia de los palestinos», explicó a los periodistas en Ginebra el director del PMA para Palestina, Shaun Hughes.

Casi un millón de personas afectadas

Solo en Cisjordania, 900.000 personas sufren de inseguridad alimentaria (de una población aproximada de 3,1 millones de personas), es decir, no tienen acceso regular a alimentos, y de éstas el PMA apoyaba a las 400.000 personas consideradas más vulnerables, pero a partir de ahora solo podrá entregar víveres esenciales a 200.000.