La actividad del sector manufacturero espa�ol volvi� a deteriorarse en agosto, con un �ndice PMI de 49,5 puntos, frente a los 50,2 enteros de julio, lo que supone su lectura m�s baja desde marzo y se sit�a por debajo del umbral de 50 que separa la expansi�n de la contracci�n.S&P Global ha atribuido el empeoramiento de las condiciones operativas a la ca�da simult�nea de la producci�n y los nuevos pedidos, en un contexto de estancamiento de la demanda y de repunte de los costes energ�ticos.Una vez descontado el efecto estacional asociado a los cierres de f�bricas durante el verano, la producci�n registr� su mayor descenso desde finales de 2023. Las empresas se�alaron la reducci�n de los nuevos pedidos, tanto nacionales como internacionales, aunque la ca�da de las ventas al exterior fue marginal y la menor desde noviembre de 2025.El empleo disminuy� de nuevo en agosto y encaden� as� doce meses de retrocesos. Asimismo, las compa��as redujeron sus compras por noveno mes consecutivo, con el mayor ritmo de contracci�n desde abril de 2025, mientras que los inventarios de insumos descendieron por und�cimo mes seguido.Las empresas recurrieron a las existencias disponibles para atender la producci�n y reducir la carga de trabajo pendiente. Esta estrategia se produjo adem�s en un contexto de persistentes perturbaciones de suministro, que elevaron los plazos medios de entrega por encima de su tendencia hist�rica.Seg�n S&P Global, el conflicto en Oriente Medio continu� afectando negativamente a las rutas de transporte mar�timo y dificult� el aprovisionamiento de los proveedores, factores que, junto al encarecimiento de la energ�a y el transporte, impulsaron la inflaci�n de los costes de los insumos.Los precios de venta tambi�n aumentaron, aunque a un ritmo muy inferior al de los precios de compra, lo que elev� la presi�n sobre los m�rgenes empresariales.El director de Econom�a de S&P Global Market Intelligence, Paul Smith, ha indicado que agosto fue un mes "algo desafiante" para la industria espa�ola, especialmente para los fabricantes de bienes de capital, que siguen afrontando dificultades para atraer inversiones y cerrar nuevos contratos por la incertidumbre del mercado.De cara a los pr�ximos doce meses, la confianza empresarial se debilit� respecto a julio y se mantuvo por debajo de su nivel habitual, ante el incremento de los precios energ�ticos y la preocupaci�n sobre la evoluci�n de la demanda.