Pablo Scarpellini Los �ngelesActualizado Martes,
septiembre
07:56Donald Trump parece haber dado con el socio id�neo para explotar el petr�leo venezolano a sus anchas. Se llama Alejandro Betancourt L�pez, un pol�mico empresario de 46 a�os que hizo su fortuna con Hugo Ch�vez en el poder y que hoy est� bajo investigaci�n por el presunto desfalco de millones de d�lares a la petrolera estatal PDVSA. Tras un a�o de indagaciones en busca de personas clave para agilizar las operaciones en Venezuela tras la ca�da del ex presidente Nicol�s Maduro, la Casa Blanca ha dado el visto bueno a trabajar con Betancourt, cuya familia controla North American Blue Energy Partners (NABEP), el segundo productor privado de petr�leo del pa�s. El viernes, el Gobierno de Estados Unidos anunci� un acuerdo para explotar una parte importante de las reservas de petr�leo venezolanas, un paso que Trump ha descrito como "el mayor acuerdo petrolero del mundo" y que equivaldr�a a unos 65.000 millones de barriles de petr�leo para EEUU. Seg�n lo estipulado, Washington se quedar�a con el 55% del crudo en la explotaci�n conjunta con NABEP, un acuerdo descrito por los expertos como "irregular" y "extremadamente inusual". En Venezuela, la actual presidenta, Delcy Rodr�guez —para muchos la cabeza de un gobierno t�tere a las �rdenes de Trump desde enero de este a�o— ha respaldado el acuerdo, indicando en un comunicado que podr�a tener un "impacto significativo en la revitalizaci�n de nuestro pa�s" y generar m�s de 200.000 millones de d�lares en impuestos. El acuerdo implica a 17 campos de petr�leo de todo el pa�s. Betancourt podr�a jugar un papel determinante en toda la operaci�n, un hombre de dudosa reputaci�n cuya figura emergi� a partir de 2010, cuando el gobierno de Ch�vez le concedi� contratos millonarios para construir plantas el�ctricas por todo el pa�s. Eso pese a ser un joven sin experiencia alguna en el sector. En poco tiempo le colgaron el cartel de bolichico, un apodo en referencia a los j�venes bolivarianos a los que favoreci� y enriqueci� el r�gimen chavista. El pasado del empresarioBetancourt proviene de una familia de clase alta, de buenas relaciones, pero su n�cleo, conformado por su madre, Lilia L�pez, una dise�adora de joyas, y su padrastro, Domingo Guzm�n de Frutos, un pintor con t�tulo nobiliario espa�ol, no supo administrar bien sus cuantiosos bienes. Cuando Betancourt regres� de estudiar en Boston, se encontr� con una vivienda familiar en mal estado, debido a que su madre usaba la casa como taller para la elaboraci�n de las joyas que ella dise�aba.Las cuentas bancarias de Betancourt en Suiza han estado bajo investigaci�n desde hace una d�cada por blanqueo de capitales. En Espa�a, la Audiencia Nacional le acusa de haber sobornado a tres funcionarios de PDVSA con 42 millones de d�lares para defraudar cerca de 5.000 millones de d�lares y blanquearlos a trav�s de inversiones en propiedades inmobiliarias de lujo y en distintas empresas. Sin embargo, fuentes cercanas al Gobierno de EEUU indican que Trump ha preferido hacer la vista gorda y centrarse en su experiencia en el sector petrol�fero, al que Betancourt entr� tras su paso por el sector el�ctrico. Aquellos fueron a�os extraordinarios para sus finanzas. El joven bolivariano logr� contratos por cerca de 5.000 millones de d�lares para construir plantas el�ctricas a trav�s de su empresa, Derwick Associates. Las plantas nunca solucionaron los graves problemas de suministro el�ctrico que a�n padece el pa�s, y Betancourt y sus bolichicos se embolsaron cerca de 2.900 millones de d�lares en la operaci�n: la cantidad que se calcula que se pag� de m�s por esos contratos, seg�n una investigaci�n posterior. Tras el pelotazo, el empresario compr� una participaci�n en una compa��a petrolera, Petrozamora, que operaba yacimientos maduros en el lago de Maracaibo, en el oeste de Venezuela. Dichos yacimientos se convirtieron en el n�cleo de NABEP, empresa que desde entonces ha adquirido nuevos campos y ha aumentado considerablemente su producci�n a partir de 2024. Tanto Marco Rubio, el secretario de Estado estadounidense, como otros oficiales en Washington, creen que Betancourt es el intermediario adecuado para desarrollar el plan de Trump. Este pasar�a por compensar con crudo venezolano la escasez en el mercado derivada de su conflicto con Ir�n y el cuello de botella en el Estrecho de Ormuz que lleva meses disparando el precio de la gasolina. Fuentes en EEUU aseguran que la actual Administraci�n ha ejercido presi�n ante las autoridades suizas para que a Betancourt le levantaran las restricciones para viajar. Todo ello despu�s de que emitieran una orden de extradici�n desde Reino Unido, donde tiene dos mansiones, por blanqueo de capitales. Lo que s� est� confirmado es que el Departamento de Estado le concedi� un visado para poder reunirse con miembros del Gobierno de Trump.












