El caso de Lucas Murillo, un niño colombiano de siete años que nació con una cardiopatía congénita y pidió ayuda al presidente Abelardo de la Espriella porque necesita un trasplante de corazón, se ha convertido en un caso de interés nacional que expone las fallas del sistema de salud del país."Me llamo Lucas Francesco Murillo García, tengo siete años. Nací con una cardiopatía, utilizo siempre oxigeno. Vivo en Cúcuta, (capital del departamento de) Norte de Santander. Tengo tres cirugías de corazón abierto, porque solamente tengo medio corazón", expresa Lucas, vestido con la camiseta de la selección colombiana, en un video que se hizo viral en redes. El niño, que tiene dificultades para hablar, asegura que su mamá "lleva un año luchando contra la Nueva EPS", aludiendo a las Entidades Promotoras de Salud, una empresa prestadora de salud, para que le "autoricen unos exámenes y un cateterismo en una clínica de cuarto nivel" y lo "ingresen a una lista de trasplantes".Lee también Gustavo Petro se reúne con Paco Ignacio Taibo II en la CDMX; acuerdan edición de libro"Yo no me quiero morir", dice Lucas, cuyo llamado provocó la intervención del presidente; su ministra de Salud, Ana María Vesga, y de entidades del sector para atender las necesidades clínicas del menor que hasta la semana pasada engrosaban la lista de casos sin solución a la vista.He dado una instrucción inmediata a la ministra de Salud, Ana María Vesga: ponerse personalmente al frente del caso de Lucas Francesco Murillo García, el niño de 7 años de Cúcuta que necesita atención médica urgente.No podemos permitir que un niño tenga que decir “yo no me… pic.twitter.com/tsehjP7IEk— Abelardo De La Espriella (@ABDELAESPRIELLA) August 29, 2026