En el corredor seco guatemalteco, 36 mil 431 hogares reportan serios daños en sus cosechas de maíz, según una evaluación de Oxfam, organizaciones socias y Acción contra el Hambre. De ese total, ocho de cada 10 perdieron entre tres cuartas partes y la totalidad de los cultivos, lo que agudiza la crisis alimentaria en la zona.
La sequía que atraviesa Guatemala no solo provoca la pérdida generalizada de los cultivos, sino que también ocasiona la caída severa de los jornales, lo que limita la posibilidad de obtener ingresos para comprar alimentos y subsistir en los meses siguientes.
Hay 51 mil 88 hogares en 157 comunidades de Alta Verapaz, Baja Verapaz, Chiquimula, Huehuetenango, Jalapa y Quiché en alta vulnerabilidad alimentaria, según el informe La sequía, los cultivos y el corredor seco centroamericano, elaborado por Oxfam, organizaciones socias y Acción contra el Hambre, que también analizó poblaciones rurales de Honduras y El Salvador.
En el corredor seco, las familias dependen principalmente de la agricultura, pero, sin sistemas de riego, la lluvia es indispensable para que los cultivos de maíz y frijol crezcan. El fenómeno El Niño ha reducido esa posibilidad con el retraso de las lluvias y la canícula prolongada.








