NoticiaLas calles y el transporte público concentran los mayores niveles de inseguridad. Aún persiste la desconfianza en las instituciones.“El silencio nunca debería proteger a un acosador", Marcela Almanza, mujer que relató como enfrentó a un acosador en TransMilenio. Foto: EFE. ARCHIVO31.08.2026 18:26 Actualizado: 31.08.2026 18:26
En un sistema de transporte público por el que se movilizan más de cuatro millones de personas al día, según la Alcaldía de Bogotá, el 51,6 por ciento de las mujeres bogotanas denuncia haber sido víctima de acoso sexual callejero en el último año, según la Encuesta de Acoso Sexual Callejero 2025 de la Veeduría Distrital, publicada el 25 de agosto.Uno de los casos más recientes lo relató Marcela Almanza en sus redes sociales. Contó que viajaba en un bus de TransMilenio, hacia las seis de la tarde en una ruta con destino al centro de Bogotá, cuando vio que un hombre tocaba la pierna de una joven y la intimidaba con preguntas sobre hacia dónde se dirigía. Al notar que la mujer se había quedado sola con él, Almanza se acercó junto con su pareja, lo enfrentó y pidió ayuda al conductor, pero aseguró que nadie actuó. Al bajar del bus, la joven se acercó a agradecerle por haberla defendido.“El silencio nunca debería proteger a un acosador”, dijo Almanza en el video que publicó el 5 de agosto en TikTok. El hecho expone una problemática que trasciende el transporte público: según la encuesta, el 95,4 por ciento de las mujeres en Bogotá siente miedo de ser víctima de acoso sexual callejero y el 83,1 por ciento se siente insegura en calles y espacios públicos.El estudio fue realizado entre junio y septiembre de 2025 y evidencia que el acoso sexual callejero afecta de manera diferenciada a mujeres, hombres y personas de otras identidades de género. La brecha también se refleja en las experiencias y en la percepción de inseguridad en el espacio público.El fenómeno no es exclusivo de la capital. Barranquilla, Cali, Medellín, Pasto, Villavicencio y Cúcuta hacen parte del Programa Ciudades Seguras y Libres de Violencia para las Mujeres y las Niñas de ONU Mujeres, que por 15 años ha buscado responder la pregunta: ¿Cómo crear espacios públicos más seguros para ellas?Los datos demuestran la dimensión del problema. En Barranquilla, el 60,3 por ciento dijo haber sufrido acoso en espacios públicos entre 2022 y 2023, y el 75 por ciento de las mujeres afirma haber cambiado sus rutas o rutinas por miedo a ser acosadas.Para Bibiana Aído, directora regional para las Américas y el Caribe de ONU Mujeres, la violencia sigue condicionando las decisiones cotidianas de las mujeres. “Sabemos que la violencia contra las mujeres sigue limitando el acceso a estos derechos y continúa condicionando decisiones cotidianas que ninguna persona debería haberse visto obligada a tomar: por dónde caminar, a qué hora salir, qué transporte utilizar, qué espacios evitar”, afirmó la directora durante la conmemoración de los 15 años del Programa realizado el 25 de agosto.El transporte público y la calle, los escenarios más críticosEl transporte público es uno de los lugares donde las mujeres se sienten más inseguras. Foto:EL TIEMPOEl transporte público y las calles son los espacios donde las mujeres se sienten más expuestas al acoso y la violencia. La Encuesta de Acoso Sexual Callejero de Bogotá arrojó que el 71,7 por ciento de las mujeres se sienten inseguras al usar el transporte público, frente al 54,6 por ciento de los hombres. En calles y espacios públicos, la percepción de inseguridad llega al 83,1 por ciento entre las mujeres.Adriana Herrera Beltrán, veedora distrital, advirtió que estos resultados evidencian una realidad que no se puede normalizar: “Nos llama a fortalecer la prevención, mejorar las condiciones de seguridad en los espacios públicos y hacer más visibles y accesibles las rutas de atención y denuncia”.Lea Tandeter, asesora de políticas sobre violencia contra las mujeres de ONU Mujeres, señaló que, pese a los avances de prevención “es muy importante reconocer que seguimos siendo la región que tiene el número con la mayor prevalencia de violencia contra mujeres”Por su parte, la secretaria de la Mujer de Bogotá, Laura Tami, reconoció los avances en las rutas de prevención y en las políticas públicas, pero advirtió que persisten desafíos, especialmente en las transformaciones culturales. “Podemos tener puntos de atención, protocolos, en fin, pero hay que insistir en los imaginarios y estereotipos machistas que hay que insistir en erradicar para avanzar hacia una cultura libre de sexismos. Hay todavía muchos retos en el espacio público”.La desconfianza en las instituciones persiste La encuesta fue realizada por la Veeduría Distrital de Bogotá. Foto:Captura de pantallaPese a la magnitud del problema, solo el 27 por ciento de las mujeres sabe cómo denunciar un caso de acoso sexual callejero, el 8,3 por ciento lo ha hecho alguna vez y el 73 por ciento reconoció no saber a dónde acudir.Las cifras de bajas denuncias también aparecen en el transporte público. Según la sistematización del programa Ciudades Seguras y Espacios Públicos Seguros para Mujeres y Niñas en Colombia, “de cada 100 víctimas de acoso en TransMilenio, sólo 5 denunciaron.” Entre las principales razones están no saber dónde hacerlo (23,7 por ciento), la percepción de falta de pruebas (21,3 por ciento) y la desconfianza de las instituciones (18,9 por ciento) Solamente el 4,4 por ciento de las mujeres víctimas reportó, frente al 5,6 por ciento de los hombres.Lo que falta por hacer Las representantes de ONU Mujeres reconocen la importancia de una planificación de una ciudad para la prevención de las violencias. “La planificación de territorios seguros incorpora la prevención de la violencia, el reconocimiento del trabajo de cuidado también y la inclusión de todos los estratos sociales”, aseguró Bibiana Aído, directora regional para las Américas y el Caribe de ONU Mujeres.Lo anterior, implica organizar sistemas de transporte seguros, distribuir los servicios de cuidado, reconocer las necesidades de todos los sectores sociales y garantizar la participación de las mujeres en la toma de decisiones.A pesar de los avances en políticas públicas, aún existen retos para construir ciudades más seguras. Foto:Nicolás Alvarado.Para Lea Tandenter, las autoridades deben mejorar en cómo llegan los servicios y rutas a la ciudadanía: “Los servicios tienen que acercarse a la ciudadanía y no solo esperar que la ciudadanía se acerque a hacer uso de los servicios esenciales”. También insistió en que las autoridades deben priorizar la prevención, aunque sus resultados tarden más tiempo en hacerse visibles.Tanderter agregó que el principal foco debe estar en el trabajo de prevención y no sólo en atención. Aunque los resultados del trabajo de prevención sean más difíciles de medir y se demoren, debe ser un compromiso de las autoridades y de varios sectores de la sociedad.En contextos de crisis, esta tarea cobra aún más importancia. María Inés Salamanca Vidal, representante de ONU Mujeres en Colombia, advirtió que situaciones como el terremoto del 10 de agosto pueden profundizar las desigualdades y aumentar los riesgos de violencia: “Hacemos un llamado a que la seguridad de las mujeres y las niñas sea incorporada desde el inicio en la planificación de la recuperación”.Natalia Peláez SabogalNo Es Hora De Callar Conozca más noticias: LEA TAMBIÉN Sigue toda la información de Bogotá en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.









