Bruselas (EuroEFE).- Los incendios forestales registrados en Europa este verano, marcado por temperaturas récord y la sequía, han puesto a prueba las capacidades del Centro de Coordinación de la Respuesta a Emergencias de la UE (ERCC), desde donde se monitorizan estos desastres naturales y se movilizan recursos para ayudar a los países afectados.
La actual temporada de incendios comenzó «excepcionalmente pronto» este año, a finales de abril, y desde entonces el Mecanismo de Protección Civil de la Unión Europea (UE) ha sido activado en 10 ocasiones para fuegos en Estados miembros, destacó la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, durante una visita al citado centro este lunes.
España solicitó ayuda a través de este mecanismo a finales de julio para los incendios que afectaron a zonas de Toledo, Guadalajara Madrid, Ávila y León y volvió a activar la respuesta coordinada de la UE a mediados de agosto para los incendios en Aragón.
En ambos casos se enviaron centenares de bomberos y decenas de vehículos de extinción, que formaban parte de la reserva estratégica de la UE coordinada por el ECRR que componen 22 aviones, 5 helicópteros y 777 bomberos preposicionados en diferentes países del club comunitario, particularmente en las áreas donde se prevé un mayor riesgo de incendios.






