La investigación analizó registros de 132.585 personas de Dinamarca con diabetes tipo 2 y sin uso previo de estatinas (Imagen Ilustrativa Infobae)

Las estatinas, un medicamento ampliamente utilizado para bajar el colesterol y prevenir infartos y accidentes cerebrovasculares (ACV), vuelven a sumar evidencia sobre sus beneficios. Un nuevo estudio observó que iniciar este tratamiento poco después del diagnóstico de diabetes tipo 2 se asocia con 15 % menos de riesgo de demencia.El trabajo fue presentado en el congreso anual de la Sociedad Europea de Cardiología, que se celebra en Múnich, y publicado en The Lancet Regional Health Europe.PUBLICIDADLa investigación analizó registros clínicos de 132.585 personas de Dinamarca con diagnóstico reciente de diabetes tipo 2 y sin uso previo de este tipo de fármacos. En comparación con quienes no iniciaron tratamiento, el comienzo temprano se asoció con una reducción relativa del 15% del riesgo de deterioro cognitivo a diez años, mientras que el inicio tardío mostró una baja del 10%.Los hallazgos del nuevo estudio sobre el uso de estatinas en personas con diagnótico de diabetes tipo 2 (Imagen Ilustrativa Infobae)El médico Tummas Ternhamar, del Hospital Universitario de Copenhague, señaló: “En las personas que desarrollaron diabetes tipo 2, las estatinas se asociaron con un menor riesgo de demencia, con un efecto más marcado en quienes comenzaron el tratamiento de forma temprana”.PUBLICIDADEl especialista agregó: “Las estatinas parecen estar infrautilizadas en pacientes con diabetes tipo 2, pese a sus efectos protectores frente a la enfermedad cardiovascular. Nuestros hallazgos sugieren otra razón potencialmente importante para asegurar que los pacientes con diabetes tipo 2 y LDL-C elevado reciban tratamiento a tiempo”.El impacto de las estatinas en la glucosa depende de factores como la dosis, el tipo de estatina y características personales como obesidad o predisposición genética (Imagen ilustrativa Infobae)Estos fármacos conservan un papel central en la prevención de enfermedades cardíacas, pese a dudas y mitos que persisten. Como detalló Infobae, la evidencia acumulada respalda la utilidad de las estatinas y enfatiza sobre la importancia de no interrumpir el tratamiento sin supervisión médica. PUBLICIDADLas guías clínicas actualizadas en 2026 de la American Heart Association y el American College of Cardiology remarcaron que las estatinas siguen siendo la primera línea de tratamiento para bajar el colesterol LDL cuando la indicación médica lo prescribe, con un enfoque más temprano y personalizado según el riesgo de cada paciente. Como publicó Infobae, la meta no es solo mejorar un número en el laboratorio, sino reducir la carga de aterosclerosis y prevenir infartos, accidentes cerebrovasculares y otras complicaciones vasculares. En ese marco, la evidencia acumulada también subraya la importancia de no interrumpir tratamientos indicados sin supervisión médica.Las estatinas mantienen un papel central para bajar el colesterol LDL y prevenir infartos y accidentes cerebrovasculares, dentro de una estrategia cardiovascular más temprana y personalizada. (Imagen Ilustrativa Infobae)El dato que concentró más atención en el congreso fue la diferencia entre empezar antes y hacerlo después. En la cohorte analizada, quienes iniciaron el tratamiento dentro del primer año posterior al diagnóstico de diabetes tipo 2 mostraron una asociación más favorable que aquellas personas que comenzaron entre uno y cinco años más tarde. PUBLICIDADEsa observación reforzó la hipótesis de que el momento del tratamiento puede importar tanto como el tratamiento mismo. Los resultados fueron similares en mujeres y hombres. La amplitud del registro danés y el diseño analítico elegido dieron solidez a la observación, aunque los autores remarcaron un punto central: se trata de un estudio observacional, por lo que no permite afirmar por sí solo que estos medicamentos prevengan demencia.La profesora Isabel Gonçalves, integrante del Comité de Comunicación de la ESC, resumió: “Las personas con diabetes tipo 2 ya tienen un mayor riesgo de demencia y reciben la recomendación de bajar el colesterol para reducir la probabilidad de infarto y accidente cerebrovascular. Este estudio sugiere que comenzar con estatinas poco después del diagnóstico de diabetes tipo 2 también podría estar vinculado con una reducción modesta del riesgo de demencia, con un beneficio mayor que si el tratamiento se retrasa”. PUBLICIDADLa infografía detalla la importancia de las estatinas en el tratamiento del colesterol, su mecanismo de acción, las nuevas guías de LDL, opciones combinadas y la necesidad de una evaluación médica personalizada. (Imagen Ilustrativa Infobae)Estos medicamentos se usan desde hace años para bajar el colesterol LDL, una partícula vinculada con la formación de placas en las arterias. Ese mecanismo explica su papel en la prevención de infartos y accidentes cerebrovasculares. La novedad es que cada vez más trabajos examinan si ese beneficio vascular también se refleja en la salud cognitiva. Ese nexo entre sistema cardiovascular y cerebro aparece cada vez con más fuerza en la práctica clínica. El razonamiento es el siguiente: si el daño vascular compromete la irrigación cerebral, controlar factores que lesionan arterias y vasos pequeños puede ayudar a reducir una parte del riesgo de deterioro cognitivo.PUBLICIDADEn la diabetes tipo 2, el control del colesterol, la presión arterial, la actividad física, la alimentación, el tabaquismo y el seguimiento médico forma parte de una prevención amplia del daño vascular cerebral. (Imagen Ilustrativa Infobae)En personas con diabetes tipo 2, la discusión sobre prevención cognitiva cobra un valor extra. La enfermedad no altera solo la glucosa. También suele asociarse con inflamación crónica, resistencia a la insulina, hipertensión, obesidad y trastornos del perfil lipídico. Ese conjunto de condiciones incrementa el riesgo cardiovascular y, al mismo tiempo, puede afectar la salud cerebral.Por eso, mantener a raya el colesterol y la diabetes no equivale solo a mejorar un análisis de laboratorio. Implica sostener una estrategia de largo plazo orientada a bajar el riesgo de infarto, accidente cerebrovascular, enfermedad renal y también daño vascular cerebral. En ese marco entran la medicación cuando está indicada, la alimentación de buena calidad, la actividad física regular, el abandono del tabaco, el control de la presión arterial y el seguimiento médico periódico.PUBLICIDADEl propio Ternhamar explicó ante periodistas en Múnich que “el estudio respalda la idea de que el riesgo de demencia se aborda mejor cuando se actúa sobre varios factores a la vez, y que el colesterol puede formar parte de esa lista”. En esa misma línea, añadió que “el momento importa y actuar temprano es mejor que actuar tarde”.El colesterol LDL se asocia con la formación de placas de aterosclerosis que pueden estrechar arterias y aumentar el riesgo de infarto y accidente cerebrovascular (Imagen Ilustrativa Infobae)