Aunque en los últimos tres meses los organismos de emergencia han atendido 118 incendios forestales que dejaron afectadas 1.116 hectáreas, las alertas se mantienen activas ante la prolongación de la época seca.Septiembre se perfila como un mes crítico y las autoridades advierten que el riesgo podría incluso superar el registrado durante los últimos meses, cuando el fuego ya golpeó a sectores como Calacalí, Rayocucho, Tanlahua, Pululahua, los valles de Tumbaco, los Chillos y Conocoto.“Sí, el balance a nivel mundial ha sido complicado por el fenómeno del Niño, y este ha traído una época lluviosa para la Costa y a la Sierra sequía. Entonces, ha sido conflictiva y, por ese mismo fenómeno, la época seca será prolongada”, comentó Jefferson Mera, director de Operaciones del Cuerpo de Bomberos de Quito.PublicidadReportes del Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi) alertan sobre incrementos de temperatura prolongados en la zona interandina, y esto trae consigo una alerta constante por incendios forestales en la capital. Según el capitán de los Bomberos, septiembre será un mes crítico, por lo que la institución se prepara constantemente para seguir perfeccionando la atención de estos eventos.11 sanciones en seis días por quemas indiscriminadas en ocho sectores de QuitoEl problema, sin embargo, va más allá de los incendios que llegan a convertirse en grandes emergencias. En el mismo periodo se han registrado 1.386 eventos relacionados con quemas de desechos, basura, vegetación y actividades agrícolas. Muchos de estos focos han podido ser controlados antes de que las llamas se propaguen, pero representan una amenaza constante en medio de las condiciones secas y de la vegetación susceptible de arder.“Hemos tenido 118 incendios forestales en lo que va de la época seca (junio, julio y agosto); esto ha ocasionado 1.116 hectáreas afectadas. Sin embargo, hay que tomar en consideración que una gran cantidad de quemas incipientes se han podido evitar en este año”, sostuvo Mera.PublicidadPublicidadLa respuesta también ha empezado a trasladarse al ámbito sancionatorio. En Tumbaco, los Chillos y Conocoto se han iniciado alrededor de 200 procesos sancionatorios directos, mientras que la colaboración ciudadana permitió identificar al presunto responsable del incendio registrado en San José de Monjas, quien actualmente cumple prisión preventiva mientras se esclarece el panorama que dejó 1.200 metros cuadrados de vegetación consumida.De este modo, en apenas seis días, del 21 al 26 de agosto, en sectores como Puembo, Llano Grande, San Miguel de Cocotog, La Morita, San Vicente de Yaruquí, Tababela y Plazapamba, los bomberos sancionaron a once ciudadanos por los mismos hechos.“Nosotros mantenemos cerca de 200 sanciones directamente que se han otorgado a la entidad competente para que se realicen los procesos administrativos sancionatorios; sin embargo, también pudimos colaborar en el caso de la persona detenida por el incendio de San José de Monjas”, apuntó el capitán.La Agencia Metropolitana de Control (AMC) explicó que la entidad puede sancionar por el incumplimiento de las normativas de prevención de incendios y las quemas a cielo abierto con multas económicas de hasta $ 36.150.Sin embargo, si el caso tiene un agravante y se comprueba la participación directa del ciudadano en el incendio forestal, la pena puede oscilar entre 1 y 3 años de prisión, según el Código Orgánico Integral Penal (COIP).La preparación de Quito ante el mes de mayor riesgoEl escenario deja una pregunta abierta para septiembre: ¿está Quito preparado para enfrentar el mes de mayor riesgo de la temporada seca y la evolución en la atención de estas emergencias ha aumentado en comparación con los incendios forestales del 2023, 24 y 25?Publicidad“El punto de quiebre está en la preparación. Desde febrero, marzo, abril y mayo trabajamos en la sensibilización y ataque comunitario, socializando por qué no se debe quemar en espacios abiertos ni cerrados. Sin embargo, las condiciones climáticas son favorables para generar un incendio forestal”, mencionó el funcionario.Ráfagas de viento que superan los 50 kilómetros por hora, pendientes prolongadas por la topografía de Quito y temperaturas que superan los 30 grados centígrados son algunos escenarios que los Bomberos han tenido que superar para poder controlar la centena de eventos.Dos fallecidos y cuatro heridos en dos accidentes de tránsito registrados en vías de Quinindé y Santo Domingo“Comparando con el 2024, que fue uno de los años más fuertes, podemos analizar que hoy en día tenemos más eventos atendidos por Bomberos Quito, pero menos incendios forestales. Entonces, es decir que tenemos una capacidad de respuesta y nos hemos enfocado también a la respuesta inmediata”, explicó Mera.Hasta 49 emergencias relacionadas con quemas indiscriminadas han movilizado a un gran contingente de bomberos al día. Esto le dejó como conclusión al capitán Jefferson Mera que a la sociedad aún le falta mucho por aprender en cuanto a incendios forestales y sus afectaciones al causarlas; sin embargo, se queda con el crecimiento de la institución y su personal para evitar que el fuego se propague.El incendio de Rayocucho, en la parroquia de Calacalí, fue uno de los más agresivos en estos últimos tres meses. Según Mera, la emergencia fue de copas, es decir, las llamas llegaron a la cumbre de la montaña y arrasaron con todo a su paso.Asimismo, en Tanlahua, lo más crítico fue salvar la gran cantidad de vegetación y animales que confluyen por la zona, debido a que el incendio copó parte del parque geobotánico Pululahua y, al tener dicho nombramiento, sus plantas nativas son sumamente importantes y especiales. No obstante, de 3.000 hectáreas que tiene el área protegida, únicamente se vieron consumidas 21. (I)