En Quequén, una de las localidades de la costa bonaerense con mayor cantidad de construcciones históricas vinculadas a la época de esplendor del balneario, hay una propiedad que difícilmente pase inadvertida. Se trata del Castillo Astelarra, una antigua residencia de verano que conserva una arquitectura singular, varias plantas, numerosos ambientes y un mirador desde el que se puede observar buena parte de la ciudad y de Necochea.La propiedad volvió a llamar la atención del mercado inmobiliario por las significativas baja que tuvo su precio de publicación en los últimos años. El castillo, que ya había sido ofrecido anteriormente por un valor considerablemente mayor, aparece ahora con una cotización muy inferior, una corrección que vuelve a poner en escena la dificultad de encontrar un comprador para una construcción de estas características.Pero el atractivo no está solamente en el precio. El inmueble, de 9 ambientes y cuatro baños, combina una ubicación cercana al mar, una parcela de casi 3.000 m2 y una construcción de aproximadamente 639 m2 que, según la publicación inmobiliaria vigente, requiere trabajos de restauración y puesta en valor.Una construcción con más de un siglo de historiaEl origen del castillo se remonta a 1904, cuando el escritor, periodista, dramaturgo y poeta Martín Coronado hizo construir allí su residencia de verano. La propiedad formaba parte del período en que Quequén era elegido como destino de descanso por familias de mayores recursos de Buenos Aires.Coronado murió en 1919 y, años después, la propiedad cambió de manos. En 1936 fue adquirida por el médico José Astelarra, quien la convirtió en vivienda de veraneo para su familia. A partir de entonces comenzó a ser conocida como Castillo Astelarra.El dato histórico también ayuda a explicar por qué la propiedad tiene una arquitectura diferente de la de otras casas de la zona. No se trata de una construcción reciente que busca reproducir un estilo antiguo, sino de un inmueble que nació como residencia de verano hace más de un siglo.Castillo Astelarra: cómo evolucionó su precio en el mercado inmobiliarioEl Castillo Astelarra está ubicado en la esquina de las calles 511 y 520, en Quequén, a unas pocas cuadras del mar y en un sector próximo a la zona portuaria.El aviso actualmente publicado por la inmobiliaria Rey Soledad informa un precio de US$150.000. Según explicaron desde la agencia, a Clarín, "el nuevo valor responde exclusivamente a la voluntad de su dueño, quien decidió ofrecerlo a un precio más accesible, lo que representa una oportunidad genuina para quien esté interesado en adquirirlo".Sin embargo, existe una particularidad en las publicaciones: otros portales inmobiliarios todavía muestran el inmueble a US$360.000. El recorrido del valor explica parte del interés actual. En 2023, cuando el castillo fue noticia por su puesta en venta, se hablaba de un precio cercano a US$400.000. La diferencia es significativa, pero no necesariamente significa que se trate de una propiedad lista para habitar o para comenzar a explotar comercialmente de inmediato. El aviso actual advierte que necesita trabajos de restauración y puesta en valor.Cómo es por dentro el castillo de QuequénLa construcción se distribuye en varias plantas y conserva algunos de los elementos que explican su carácter particular:En la planta baja se encuentran la entrada principal, sala de estar, un living amplio, cocina, comedor, dos dormitorios, baños, depósito y una galería.La primera planta reúne más dormitorios y salas de estar. De acuerdo con la descripción inmobiliaria, allí se encuentran seis habitaciones amplias. En total son ocho en toda la vivienda.En el nivel siguiente hay una sala de estar amplia, con grandes ventanales y vistas panorámicas.Pero uno de los espacios más llamativos está arriba de todo: el mirador de planta hexagonal, con ventanas en todos sus lados. Desde la torre se obtiene una vista de 360 grados sobre Quequén y parte de Necochea.La propiedad también cuenta con terraza, galería semicubierta, espacios exteriores y un parque de grandes dimensiones.Además, el inmueble incluye un sector en el subsuelo que funciona como una unidad independiente, con ambientes amplios, dormitorios, cocina, lavadero, sala y baño, según la descripción publicada.Más que una casa: qué proyectos podrían hacersePor sus dimensiones y características, el inmueble difícilmente encaje en el perfil de una vivienda familiar convencional. La propia publicación inmobiliaria plantea distintas posibilidades de reconversión. Entre ellas aparecen: Hotel boutique: aprovechar los dormitorios, las áreas comunes y el carácter histórico del edificio. Oficinas: transformar los ambientes amplios en espacios de trabajo de características diferentes a las de un edificio tradicional.Centro cultural: utilizar la construcción para exposiciones, actividades artísticas, encuentros o eventos. Centro médico: adaptar parte de las instalaciones a servicios de salud, sujeto a las habilitaciones correspondientes. Proyecto inmobiliario: analizar un desarrollo de uso residencial, comercial o mixto sobre la amplia parcela.Estas alternativas, de todos modos, no significan que cualquiera de esos usos pueda realizarse automáticamente. Antes de comprar una propiedad de estas características es necesario verificar las normas urbanísticas, las condiciones de protección patrimonial que pudieran corresponder, las habilitaciones y las posibilidades concretas de construir o modificar el inmueble.SS
Venden un castillo histórico en Quequén por US$ 150.000: quién fue su dueño y por qué bajó tanto de precio
Está a pocas cuadras del mar, ocupa un terreno de casi 3000 metros cuadrados y necesita trabajos de restauración.Cómo es por dentro y qué proyectos podrían desarrollarse.







