Los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) confirman que durante el pasado mes de julio casi 2,7 millones de personas se beneficiaron del Ingreso Mínimo Vital (IMV), con una media de 504,5 euros mensuales por hogar. Hay un 16,9% más de prestaciones activas de las que había en el mismo mes del año anterior y 383.000 beneficiarios más, siendo la mayoría mujeres.La Ley 19/2021, por la que se establece el IMV, dispone que podrán beneficiarse de esta prestación todas las personas de 23 años o más que cumplan los requisitos previstos, aunque también podrán percibirlo las que tengan entre 18 y 22 años en casos muy concretos.

Ahora bien, a la hora de conceder el IMV la Seguridad Social tiene en cuenta si el solicitante forma parte de una unidad de convivencia de varios miembros o solo la compone él mismo (unipersonal). Muchas personas terminan por no pedir la prestación pensando que no cumplen con los requisitos por no tener una familia a la que mantener, por ejemplo si viven en una habitación en un piso compartido con desconocidos.

Sin embargo, lo cierto es que vivir en una habitación en un piso compartido no impide beneficiarse del IMV a los inquilinos, puesto que cada uno puede formar su propia unidad de convivencia y el reglamento entiende que una habitación alquilada con contrato puede contar como domicilio.