Novak Djokovic se despidió este domingo del US Open 2026 casi sin consuelo, porque el tenista serbio cayó en primera ronda del major estadounidense, tras ceder en cinco sets ante el argentino Mariano Navone (7-6, 5-7, 4-6, 6-2 y 6-1). Un doloroso revés que el deportista balcánico no esperaba. La decepción fue más visible que nunca y acabó el encuentro entre lágrimas.

El torneo estadounidense también se quedó en shock, no solo por la imagen de Djokovic llorando en la pista central, que no pudo contener las lágrimas en la quinta manga —cuando vio que el partido se le escapaba—, sino por la temprana despedida de uno de los favoritos. El serbio ha sido campeón hasta cuatro ocasiones en Nueva York.

Pese al complicado momento de forma de Djokovic, pocos imaginaban una derrota a las primeras de cambio. Las estadísticas le avalaban. El serbio tenía un balance de 19-0 en la primera ronda del US Open en sus anteriores 19 participaciones. La cuenta se elevaba a 37-0 si se tomaban en cuenta los demás majors. No había caído en primera ronda de un Grand Slam desde el Open de Australia 2006.

Pero el serbio, de 39 años, se rindió ante Navone, número 49 de la clasificación mundial, quien sumó la victoria más grande de su carrera. “Es increíble, significa mucho para mí. En la previa fue dura porque iba a jugar contra el GOAT, contra este rival, siempre ha estado en esta pista (la central de Nueva York). Es un sueño. Ahora tengo que recuperarme, tengo que ir a dormir y prepararme”, celebró el argentino.