Hace siete años, Guatemala abrió por primera vez las urnas en el extranjero. En 2019, 63 mil 267 guatemaltecos estaban empadronados en Estados Unidos para elegir presidente y vicepresidente; desde entonces, esa cifra ha crecido 48.50%, según datos del Tribunal Supremo Electoral (TSE). Sin embargo, la participación en las dos elecciones en las que se ha habilitado el sufragio en el extranjero ha sido mínima.
El primer ejercicio comenzó de manera limitada. La votación se concentró en cuatro ciudades de Estados Unidos —Los Ángeles, California; Silver Spring, Maryland; Nueva York, Nueva York, y Houston, Texas—, seleccionadas por la alta presencia de guatemaltecos, de acuerdo con estadísticas del Registro Nacional de las Personas (Renap).
Para recibir los votos se instalaron 108 juntas receptoras de votos (JRV), integradas por ciudadanos residentes en Estados Unidos. Los Ángeles y Nueva York concentraron el 36% tanto de los guatemaltecos empadronados como de las juntas habilitadas.
Desde aquella primera elección, el padrón en Estados Unidos no ha dejado de crecer. El reto para el 2027 será que ese aumento también se refleje en las urnas.
En las elecciones del 2023, la cantidad de connacionales empadronados en Estados Unidos aumentó a 90 mil 708, y se habilitaron 15 espacios para votar en igual número ciudades de nueve estados —California, Texas, Florida, Georgia, Carolina del Norte, Virginia, Nueva York, Illinois y Nevada—. Para el desarrollo del proceso se conformaron 158 JRV.






