- Jungle, ‘Sunshine’¿Quiénes son? El elegante trío londinense de música bailable. Sunshine es su quinto disco. ¿Es tan bueno Sunshine? Se acaba el verano, pero lo podemos rememorar durante todo el año con este Sunshine. No el verano de Superestrella, si no uno de cóctel en una mano mientras se disfruta en la playa de una puesta de sol. Con la vocalista Lydia Kitto adquiriendo mucho protagonismo, el grupo ofrece un disco de música bailable con tono tropical totalmente accesible. Tanto, que a veces corre el peligro de sonar simplemente para crear un ambiente agradable. Es cuando merece la pena concentrarse en las diabluras rítmicas que realiza el bajo, motor instrumental de estos 32 minutos.- Weezer, ‘Gold Album’¿Quiénes son? Después de unos irregulares discos conceptuales sobre las cuatro estaciones, a lo Vivaldi, la banda de Rivers Cuomo decide que ya basta de experimentos y que regresa a lo que mejor sabe facturar: rock potente con un acentuado componente melódico. ¿Es tan bueno Gold Album? En la apertura, Say Yes, Weezer demuestra que sigue en forma: la voz de Cuomo entra suave para luego explotar las guitarras saturadas, enlazar con un estribillo pegajoso, regresar a la calma y otra vez... Hasta el falsete a lo Justin Hawkins (The Darkness) encaja de maravilla. En el tercer tema, el también sensacional Don’t Make It Weird, Cuomo canta sobre lo que representa la filosofía de la banda: “No lo hagas raro, no tiene por qué serlo. / Todo mola si lo dejas estar”. Suenan eternamente jóvenes, divertidos y por momentos brillantes. Termina el disco y te has quitado una pila de años de encima. Milagro. - Phoebe Bridgers, ‘Lost Weekend’ ¿Quién es? Californiana de 31 años y heroína del indie-rock-folk, el tercer disco de Phoebe Bridgers llega seis años después del segundo. Mucho tiempo, en parte porque ha estado atareada con el grupo Boygenius, ese interesante trío de mujeres que comparte con Julien Baker y Lucy Dacus.¿Es tan bueno Lost Weekend? Lost Weekend es largo (quizá demasiado), complejo y muchas veces con letras amargas. Nada de esto frena para que sea una gratificante experiencia sonora. Con unas letras marcadas por la muerte de su padre en 2023, con el que no tenía la mejor de las relaciones, la producción del disco ofrece aspectos incómodos, como voces deformadas, abruptos finales o querencia al sonido poco pulido. Surgen canciones hermosas, como The Governor’s Waltz o Bobby, y sobre todo tenemos esa voz de Bridges, unos susurros embelesantes que entran mejor con una escucha concentrada, a ojos cerrados. Le falta una labor de edición al álbum (dura 52 minutos) para desechar dos o tres canciones; hubiese quedado mucho mejor. - Jack White, ‘Frozen Charlotte’ ¿Quién es? El último músico menor de 60 años que cree que el rock-blues primitivo todavía tiene sentido en la era de la IA. Mucho mérito. ¿Es tan bueno Frozen Charlotte? No esperen grandes innovaciones en la música de Jack White. El exlíder de White Stripes enchufa su guitarra eléctrica retro a un amplificador, comienza a levantar muros de acordes y luego de su garganta sale un gruñido blues. La única novedad musical de su séptimo disco en solitario es la incorporación en algunas canciones del órgano, lo que le confiere un aire muy Deep Purple años setenta. Con unas letras en las que mediante metáforas (cita el Génesis o fábulas históricas) denuncia aspectos del mundo actual como el aislamiento o la vanidad, White construye un nuevo álbum de rock crudo setentero. El conjunto funciona, pero le faltan canciones memorables.- The Womack Sisters, ‘The Womack Sisters’¿Quiénes son? Tres hermanas de una de las estirpes más relevantes del soul: su padre, Cecil Womack, y su tío Bobby formaron los Womack Brothers, y su abuelo es nada menos que Sam Cooke.¿Es tan bueno The Womack Sisters? Viniendo de donde vienen no existen sorpresas en cuanto al contenido: soul retro inclinado la mayor parte del tiempo a la etapa de los sesenta de la Stax. Un sonido que mira al pasado para coger lo mejor y sonar moderno. Son los milagros del sello neoyorquino Daptone Records. Con temáticas típicas del género (corazones ardientes, corazones rotos, corazones lujuriosos), las tres hermanas se alternan en las voces solistas y se unen para unos coros soberbios. Cantan de maravilla, tanto cuando les duele como cuando van de fiesta. Otro de esos discos que recuperan el sabor añejo del soul sin sonar a pieza de museo. - Charli XCX, ‘Music, Fashion, Film’ ¿Quién es? Esto no lo vimos venir: Charli XCX, la radiante estrella del pop que revitalizó la música de baile con ese fenómeno cultural llamado Brat, ahora se postula como salvadora del rock. Suena raro, pero es así. ¿Es tan bueno Music, Fashion, Film? El músico John Cale, el diseñador de moda Marc Jacobs y el cineasta Martin Scorsese. Tres hombres en la portada del álbum de una mujer. Para Charli el trío simboliza las tres disciplinas con más trascendencia cultural. También el rock como género indestructible y regenerando, como ella hace en un disco corto (30 minutos), donde proporciona una pátina de modernidad al estilo comandado por las guitarras. “La pista de baile está muerta (Está muy muerta). / Así que ahora estamos haciendo música rock”, canta la inglesa en el tema de apertura, Rock Music. El álbum de rock de la era TikTok ya está aquí y merece la pena.- The Pretty Reckless, ‘Dear God’¿Quiénes son? Las dos últimas presencias de AC/DC en España tuvieron como teloneros a The Pretty Reckless, la banda de Taylor Momsen. Al principio se la miró con recelo por el rockerío por su pasado de actriz y modelo y aquí está con su quinto disco, dedicada de pleno al rock duro. Y muy bien. ¿Es tan bueno Dear God? Una imagen de Taylor Momsen sentada en una silla, de espaldas, mirando un crucifijo colgado en una pared. Desde la portada, el grupo neoyorquino da pistas sobre la temática: la muerte, la búsqueda espiritual, la culpa, el dolor. Momsen, cada vez mejor cantante, capitaliza la trama con sus cambios de voz, unas veces desgarrándose y otras mostrando fragilidad. The Pretty Reckless practican un rock que convence a los pureteas del género y también a los que crecieron con el grunge. Pocos grupos jóvenes de rock con tantos atractivos.- Ben Auld, ‘Loserdom’¿Quién es? Un talentoso músico de Norwich (Inglaterra) que firma su segundo disco. ¿Es tan bueno Loserdom? Siempre es agradable encontrarse a artistas que profesan la religión del power-pop de influencia Teenage Fanclub o Weezer. Por aquí transita Ben Auld, que empaqueta 13 temas en 24 minutos. Canciones breves adornadas por guitarras que distorsionan y voces suaves. Auld mezcla punteos crujientes con bonitas melodías en un álbum que se devora.- Robyn Hitchcock, ‘The Confuser’¿Quién es? Con su melena canosa, las gafas de sol y las camisas estampadas, Robyn Hitchcock vive ahora en Nashville, pero su música conserva ese espíritu cínico de su Inglaterra natal. Cuenta 73 años y formó parte de los infravalorados The Soft Boys. ¿Es tan bueno The Confuser? Comienza con una canción nuevaolera que pone sobre aviso de que aquí encontraremos energía con estribillos juguetones. Existen varias en esa línea, pero también incursiones en su amada psicodelia siempre accesible, nada de rarezas. El disco es divertido, elegante, variado. Y en las letras Hitchcock profesa maestría para hablar de lo maravilloso y lo absurdo de la condición humana. - Roy Borland, ‘La chica del norte’¿Quién es? Un músico madrileño que mantiene una interesante carrera como solista mientras colabora en canciones con músicos de pop masivo como El Kanka o Lola Índigo y con proyectos más minoritarios como Azuleja o Teo o Tristán! ¿Es tan bueno La chica del norte? Un disco premeditadamente naíf con un nivel de arreglos y de guiños estéticos nada habitual en el urgente pop actual. Con influencias sonoras que recordarán a Burt Bacharach, Luis Eduardo Aute o los Beatles, Borland canta con un sugerente hilo de voz sobre enamoramientos y ensoñaciones. Belleza es la palabra que define este La chica del norte. - Alabama Shakes, ‘I Must Be Dreaming’¿Quiénes son? Once años ya de su último disco. En ese tiempo, su cantante, Brittany Howard, ha publicado dos trabajos en solitario, dignos, pero que no llegan al nivel de los dos primeros de Alabama. Quizá por ello se produjo la reunión del grupo y un tercero álbum. ¿Es tan bueno I Must Be Dreaming? Admirable el empeño de la banda de Athens de querer buscar nuevos caminos para desarrollarse como músicos. El rock y la psicodelia soul se mantienen en la esencia, pero desde ahí se estiran para crear algo distinto, que suena contemporáneo. Proponen un trabajo relajado donde brilla la voz de Howard, que alcanza unos niveles de delicadeza conmovedora. No se puede definir estilísticamente este álbum variado cuyas letras pasar de las cuitas de la vida doméstica en pareja a retratar el desastre en el que está inmerso Estados Unidos de la mano de Trump. “El sueño americano... debo estar soñando”, ironizan en American Dream.JOYA RESCATADA DEL MES...Todos los meses recomendamos un disco antiguo que quizá quedó fuera del radar.- Asfalto, ‘Más que una intención’ (1983)¿Quiénes son? Uno de los estandartes del llamado rock urbano. La de 1983 conformaba ya su tercera mutación, esta vez estrenando cantante, Miguel Oñate, voz potente y cálida y poderosa imagen rockera. También iniciaban andadura discográfica, esta vez con su propio sello Sniff Records. Los indies españoles, pero diez años antes. ¿Es tan bueno Más que una intención? El primer disco de Asfalto, el de 1978, el que contenía Días de escuela, Rocinante o Capitán Trueno, figura entre los esenciales para entender el primer rock en democracia. Pero el grupo madrileño, superando idas y venidas (con Julio Castejón siempre como cabecilla), logró otras cotas artísticas importantes. Como Más que una intención, donde se inició la etapa de Miguel Oñate a la voz. Proponen un álbum con temas más pop-rock que anteriores obras, piezas directas que se escapan un poco de sus influencias progresivas (Genesis, Yes, Wishbone Ash). Los teclados se posicionan en primer término; de hecho, el teclista del grupo, Jorge G. Banegas, toma el mando de muchas composiciones. En las letras abordan inquietudes como el pacifismo, el ecologismo, el control del individuo por parte del estado, la guerra fría… Con versos tan vigentes que parecen escritos este verano de 2026: “El bosque se iba quemando y su esperanza se hizo marrón. / Y yo me derretía envuelto en sábanas de miedo y sudor”, cantan en la sensacional La paz es verde. Legendario grupo Asfalto, que se retiró en 2022, y un gran disco este Más que una intención.