El lanzamiento de “Leyendas”, el álbum con el que Jorge Pabuena reunió a figuras como Silvio Brito, Marcos Díaz, Víctor Nain, Jean Carlo Centeno y otros intérpretes, sirvió como punto de partida para una conversación sobre el presente y el futuro del vallenato. Más que hablar de un disco, los artistas hicieron con un balance de un género que cambió con las generaciones, pero que todavía busca conservar aquello que lo convirtió en una de las expresiones musicales más reconocibles de Colombia.En la charla participaron Jorge Pabuena, Brito, Díaz y Nain. Entre recuerdos, críticas y reflexiones sobre el oficio, aparecieron algunas diferencias sobre la evolución del género, aunque también una coincidencia: el vallenato necesita renovarse sin perder las raíces que le dieron identidad.Vallenato de antes vs. el de ahoraPara Marcos Díaz, la clásica voz de Los Pechichones, el problema aparece cuando la evolución termina dejando atrás la esencia. El compositor defendió la necesidad de que las nuevas canciones tengan historias y sentimientos capaces de permanecer más allá de una temporada. “El vallenato es historia, el vallenato es poesía, el vallenato no es hacer una canción y cantarla por cantarla”, afirmó.Silvio Brito planteó un matiz. Aunque reconoce la importancia de conservar el género, considera inevitable que cada generación transforme la manera de escucharlo. “En la música vallenata, la música en general, como en todos los campos, tiene que haber renovación”, explicó. Para el cantante, los jóvenes son quienes marcan las pautas de lo que vendrá y no necesariamente conectan con las mismas referencias que marcaron a generaciones anteriores.Desde el acordeón, Víctor Nain encontró uno de los cambios más concretos. A su juicio, el instrumento perdió parte del protagonismo que tuvo cuando los intérpretes podían reconocerse por su manera particular de tocar. “Se ha perdido ese protagonismo”, sostuvo, al señalar que hoy muchos músicos siguen tendencias similares y que resulta más difícil distinguir sus estilos.Jorge Pabuena llevó la discusión a otro terreno: la relación entre vocación y negocio. Después de compartir con los maestros que participan en el proyecto, aseguró que encontró una diferencia que considera importante frente a algunos artistas jóvenes: “Cuando las cosas se hacen con amor, desde ahí nacen los éxitos grandes y se consolidan los proyectos”. Para él, la búsqueda de resultados económicos no debería desplazar la pasión por el género.Brito también puso sobre la mesa una realidad menos musical: el talento, por sí solo, no garantiza una carrera duradera. A su juicio, un artista debe saber administrar su trayectoria y entender cómo llegar al público. La observación completa un diagnóstico en el que la permanencia depende tanto de las canciones como de la manera de construir una carrera alrededor de ellas.En la reflexión, la vigencia también fue un tema. Marcos Díaz recordó que canciones grabadas hace décadas siguen siendo escuchadas y retomadas por intérpretes jóvenes. Para él, la explicación está en la calidad de las composiciones: “Todo lo que se haga bien estructurado o que sean buenas canciones va a perdurar por siempre”. Esa permanencia es, en su opinión, la medida más exigente para cualquier generación que quiera dejar huella.“Yo aplaudo la iniciativa de los jóvenes que están haciendo vallenato hoy, pero el vallenato es historia, es poesía; no es hacer una canción y cantarla por cantarla. Hay canciones que no tienen contenido, no enamoran, no invitan a recordar, y eso es lo que no debemos perder”, agregó.‘Leyendas’, un encuentro entre generacionesEse debate encuentra una respuesta práctica en “Leyendas”. El álbum, lanzado por Jorge Pabuena en semanas recientes, reúne nueve canciones y cuenta con participaciones de voces como Silvio Brito, Marcos Díaz, Jean Carlos Centeno, Israel Romero y Amín Martínez. También convoca a distintos acordeoneros, entre ellos Víctor Nain.Pabuena contó que el proyecto nació de una admiración personal por los maestros del género. Su intención inicial era cumplir el sueño de grabar con alguno de ellos, pero la idea creció hasta convertirse en un encuentro de varias figuras. “Quise en un momento, a mérito personal, cumplir un sueño: grabar con uno de ellos (Silvio Brito)”, recordó. El resultado terminó ampliando esa aspiración y convirtiéndola en una producción colectiva.“Este proyecto nace desde la admiración, el respeto y el amor por el folclor. Admiración hacia estos maestros que han hecho un aporte muy grande con su música y sus composiciones. Ya son unas claves que son las raíces fundamentales de nuestro género vallenato. Desde esa admiración, desde el respeto y desde ese amor que también siento por el vallenato, quise, a mérito personal, cumplir un sueño: grabar con uno de ellos. Tenía ese sueño, pero Dios me bendijo mucho más de lo que pedí y lo convirtió en un proyecto que reúne a los más grandes exponentes de nuestra música vallenata en este momento”.Para Brito, la convocatoria representó una oportunidad de reunir distintas generaciones alrededor del vallenato. Para Nain, además, el álbum permitió poner en primer plano el trabajo de los acordeoneros, mientras que Pabuena encontró en la experiencia una forma de acercarse directamente a quienes considera raíces fundamentales del género.El disco, entonces, funciona como más que un repertorio de colaboraciones: canciones como ‘Me Vieron Llorando’, ‘Bañarte En Mis Sueños’ y ‘Me Quito El Nombre’ muestran ese encuentro entre distintas voces y generaciones del vallenato. En esa tensión entre tradición y renovación está la discusión que plantearon sus protagonistas: si las nuevas generaciones consiguen unir evolución, identidad y buenas canciones, el género podrá seguir produciendo obras capaces de sobrevivir a sus propios intérpretes.Descubre las principales noticias del entretenimiento en Colombia y el mundo dando clic aquíPor Daniel Guerrero AldanaPeriodista y comunicador social egresado de la Universidad Central con máster en Innovación Social. Escribe sobre entretenimiento, con enfoque crítico y sensibilidad por las historias que conectan con la gente.Temas: