InteriorEntraron pese a tener en vigor una orden de prohibici�n por extremismoAgentes de la Polic�a Nacional atienden a un inmigrante en las calles de Ceuta el pasado 24 de agosto./ EUROPA PRESSActualizado Domingo,

agosto

22:44Audio generado con IALa Polic�a ha detectado a diez marroqu�es en Ceuta que ya hab�an sido expulsados de Espa�a con anterioridad por radicalizaci�n islamista. Sobre todos ellos, indican a EL MUNDO fuentes policiales, pesaban prohibiciones de entrada en territorio nacional por su estrecha vinculaci�n con procesos de radicalizaci�n yihadista. Los hombres accedieron a Espa�a a finales de julio, cuando se produjo la entrada masiva en Ceuta. Tras identificarles, la Polic�a procedi� a expulsarlos del pa�s y devolverlos a Marruecos.En paralelo, las autoridades mantienen abierta la vigilancia sobre posibles perfiles vinculados al extremismo violento, tal como apuntan las mismas fuentes consultadas. Espa�a cuenta con mecanismos �espec�ficos� para detectar procesos de radicalizaci�n y prevenir amenazas terroristas, y la Polic�a Nacional ha desarrollado en los �ltimos a�os numerosas operaciones contra personas vinculadas con organizaciones yihadistas o con procesos de radicalizaci�n. La existencia de estos mecanismos es precisamente la que permiti�, en los diez casos detectados en Ceuta, conocer que los inmigrantes marroqu�es ya hab�an sido objeto de actuaciones anteriores y que no pod�an regresar legalmente a Espa�a. Sin embargo, los agentes destacan la dificultad para realizar las identificaciones dado el desorbitado n�mero de inmigrantes que accedieron a Espa�a violentando la frontera.En la actualidad, miles de ellos contin�an en Ceuta sumiendo a la ciudad aut�noma en un desgobierno dif�cil de abordar. La respuesta policial para realizar las identificaciones y proceder a la expulsi�n de personas que tienen prohibida la entrada en el pa�s por cometer delitos contin�a. Adem�s, los agentes mantienen una l�nea f�rrea para garantizar la seguridad y perseguir cualquier delito o amenaza en las calles de la ciudad. En materia antiterrorista, adem�s, la precisi�n resulta esencial. En conjunto, la Polic�a Nacional ha tenido que afrontar simult�neamente tareas muy diferentes: atender a personas en situaci�n de vulnerabilidad, localizar a menores, garantizar la seguridad ciudadana, investigar delitos y comprobar la identidad y situaci�n administrativa de quienes permanecen en Ceuta. La magnitud de la llegada convierte cada una de esas operaciones en un desaf�o a�adido para los cuerpos policiales.La preocupaci�n adquiri� una dimensi�n especial cuando los sistemas de informaci�n alertaron de que diez hombres ya hab�an sido expulsados de Espa�a precisamente por motivos relacionados con la seguridad. Por eso, una de las prioridades de los servicios policiales durante estas semanas ha sido precisamente depurar identidades y cruzar informaci�n. La Polic�a Nacional es el cuerpo competente en materia de control de documentaci�n y comprobaci�n de prohibiciones de entrada en frontera, mientras que la Guardia Civil desempe�a las funciones de vigilancia y control del per�metro fronterizo. En los casos en los que se obtiene una identidad, la consulta de las bases de datos permite determinar si existen �rdenes judiciales, prohibiciones de entrada, antecedentes o alertas que requieran una actuaci�n inmediata. La enorme dimensi�n de la entrada de finales de julio ha multiplicado la dificultad. La identificaci�n individual resulta mucho m�s compleja cuando decenas de miles de personas cruzan de forma pr�cticamente simult�nea una frontera, muchas de ellas sin documentaci�n o sin que inicialmente pueda establecerse con certeza su identidad. El trabajo posterior de las Fuerzas de Seguridad consiste precisamente en reconstruir esa informaci�n y determinar la situaci�n concreta de cada persona.Para los responsables de la seguridad la decena de casos detectados constituyen una se�al de alerta. Las propias fuentes policiales consultadas descartan que se trate de personas detenidas por estar preparando un atentado o por haber cometido recientemente un delito de terrorismo. Fueron localizadas porque los sistemas policiales permitieron comprobar que ten�an una prohibici�n de entrada vigente vinculada a procesos de radicalizaci�n y, a partir de ah�, se ejecutaron las medidas correspondientes. La situaci�n en Ceuta se ha convertido en una presi�n constante para las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, que afrontan un escenario cada vez m�s asfixiante y que les obliga a redoblar esfuerzos pr�cticamente a diario. Polic�a Nacional y Guardia Civil trabajan al l�mite de sus capacidades . La acumulaci�n de servicios y la necesidad de mantener una vigilancia permanente est�n provocando un importante desgaste entre los agentes, que se ven obligados a multiplicar turnos, prolongar esfuerzos y asumir una carga de trabajo muy superior a la habitual. En el caso de la Polic�a, la presi�n se hace evidente en las tareas de seguridad.