La propuesta plantea concentrar el estado de excepción únicamente en municipios con elevada incidencia de homicidios. (FOTO: Infobae)Honduras podría concentrar sus medidas de seguridad más severas únicamente en los municipios donde se registra la mayor cantidad de homicidios, en lugar de aplicar restricciones de manera generalizada en todo el territorio.Esa es la propuesta del criminólogo Gonzalo Sánchez, quien plantea combinar un desarme focalizado con un estado de excepción limitado a las zonas de mayor violencia.El argumento parte de una realidad estadística: los homicidios no se distribuyen de manera uniforme.El Sistema Estadístico Policial en Línea (Sepol) señala que durante 2026 una parte importante de los homicidios se concentra en un grupo relativamente reducido de municipios. El Distrito Central encabezaba el registro oficial disponible a comienzos de agosto.PUBLICIDADSánchez diferencia entre las armas registradas legalmente por ciudadanos y las utilizadas por estructuras criminales.Su propuesta apunta especialmente a retirar de circulación fusiles como AK-47, M16 y AR-15, armamento con capacidad de fuego mucho mayor que una pistola convencional.Los decomisos recientes muestran que ese tipo de armas continúa circulando.El desarme estaría dirigido principalmente contra armas que circulan ilegalmente entre estructuras criminales. (FOTO: El Heraldo)En julio, por ejemplo, la Policía confiscó dos fusiles AR-15 durante la captura de dos presuntos integrantes de la Pandilla 18 en Chamelecón. Ese mismo mes, otros tres AR-15 fueron localizados durante un allanamiento en Choluteca.La ATIC también encontró en Puerto Cortés dos fusiles AR-15 y granadas que, según la investigación preliminar, estaban destinados a una estructura criminal de la zona norte.PUBLICIDADEl problema, por tanto, no sería únicamente cuántas armas existen legalmente, sino cómo identificar y sacar de circulación las que operan fuera de cualquier registro.Sánchez sostiene que aplicar una medida extraordinaria únicamente en municipios críticos evitaría proyectar la idea de que todo Honduras se encuentra bajo un régimen excepcional.El enfoque permitiría concentrar policías, inteligencia, allanamientos y operaciones en lugares donde la violencia registra picos específicos.En teoría, esa focalización también podría reducir el impacto sobre comunidades que no presentan los mismos niveles de criminalidad.Pero un estado de excepción plantea otra dimensión: puede implicar restricciones temporales a determinados derechos y mayores facultades para las autoridades.El Distrito Central encabezaba el registro de municipios con mayor número de homicidios en los datos disponibles a comienzos de agosto. (FOTO:Proceso HN)Por eso, su efectividad no depende únicamente de capturas o decomisos.También necesita límites geográficos claros, plazos definidos, supervisión institucional y mecanismos para evitar abusos.La circulación de armas ilegales tiene varias rutas. Algunas son desviadas del mercado legal; otras ingresan mediante contrabando y también existen armas que terminan vinculadas con estructuras criminales después de atravesar diferentes redes de distribución.PUBLICIDADEn mayo, autoridades fronterizas localizaron un fusil AR-15 y más de 200 proyectiles dentro de un contenedor procedente de Estados Unidos en Puerto Cortés.Eso demuestra que un programa de desarme necesita algo más que retenes.Requiere inteligencia, controles fronterizos, rastreo de armas, investigación financiera y persecución de quienes abastecen a las estructuras criminales.La circulación de armas ilegales obliga a reforzar controles más allá de los permisos de portación legal. (FOTO: La Tribuna)Una política focalizada puede aumentar presencia policial y decomisar arsenales, pero su éxito debería medirse por algo más concreto: si bajan los homicidios después de la intervención y si esa reducción se mantiene cuando termina la medida extraordinaria.De lo contrario, el riesgo es que el estado de excepción se convierta en una herramienta recurrente sin solucionar las causas que permiten que las estructuras criminales recuperen armas, territorio y capacidad operativa.PUBLICIDADLa propuesta de Sánchez pone sobre la mesa una estrategia más selectiva. Pero también deja una pregunta central para las autoridades hondureñas:¿puede el Estado retirar las armas ilegales de los municipios más violentos sin depender indefinidamente de medidas excepcionales para mantenerlos bajo control?
Desarme y estado de excepción focalizado: la propuesta que busca atacar la violencia donde más se concentra en Honduras
El criminólogo Gonzalo Sánchez propone aplicar medidas extraordinarias únicamente en municipios con alta incidencia de homicidios y decomisar armas ilegales de grueso calibre.








