Ecuador atraviesa un momento clave para el sector de centros comerciales al sumar 760.000 m² arrendables desde 2020 y proyectar ventas de hasta $ 6.000 millones anuales. En este contexto, y con un evento que reunirá a los representantes de la industria a nivel regional en Quito, el presidente de la Cámara Ecuatoriana de Centros Comerciales, Bruno Zavala, habla de los desafíos del sector en Ecuador y cómo se sitúa en el concierto internacional. ¿Cómo se posiciona Ecuador en la industria regional de centros comerciales?Ecuador está viviendo uno de sus mejores momentos en la industria. Estamos hablando de que se manejan de $ 4.000 a $ 6.000 millones al año a través de arriendos de locales comerciales, servicios complementarios y ventas en los comercios.Creo que eso es una muestra importantísima para entender la dimensión y el impacto que tienen en el desarrollo económico de nuestro país la industria y este ecosistema que conforman los centros comerciales. Nosotros hace apenas algunos meses formamos oficialmente la Cámara Ecuatoriana de Centros Comerciales y, de manera casi simultánea, asumimos el desafío de llevar a cabo este cuarto congreso de centros comerciales de Latinoamérica organizado por Clicc, que es la Cámara Latinoamericana de la Industria de Centros Comerciales.PublicidadPara Ecuador es un momento único porque en nuestro país estamos viviendo algo que por lo general no pasa en todos los países de la región: todavía ves proyectos que se están desarrollando o que están por desarrollarse. Lo que vemos en este tipo de eventos en otros países es que principalmente se están dando remodelaciones o ampliaciones de proyectos existentes, pero no hay nuevos. Y en Ecuador eso es una muestra de que todavía hay potencial de crecimiento.¿Qué factores han dinamizado el desarrollo de la industria en Ecuador hasta igualar a países con más trayectoria?¿Qué es considerado un centro comercial formal? Estamos hablando de proyectos que tengan al menos 5.000 metros cuadrados arrendables.Hace 30 años aproximadamente se crearon los primeros centros comerciales de gran formato en nuestro país, en ciudades principales como Guayaquil y Quito. Que hoy veamos esa densidad... tal vez en su momento pudo ser considerado suficiente o que estaba bien, pero no podemos negar que las ciudades se han ido desarrollando de manera distinta en cada uno de los cantones. Han crecido y las poblaciones han migrado. Proyectos que inicialmente nacieron como centros comerciales tradicionales hoy han incorporado formatos de uso mixto, por decirte un edificio de oficinas adherido a un centro o salones de eventos.PublicidadPublicidadEsa es la realidad de cómo han ido evolucionando estos centros comerciales a medida que las ciudades han ido creciendo y desarrollándose. Países con muchos más años de ventaja en la industria, como Brasil, Chile, Argentina y Colombia, han evolucionado, migrado y cambiado sus usos acorde con las necesidades cambiantes de los consumidores y del desarrollo de las comunidades.¿Cómo se ve reflejado esto? En la incorporación de nuevas ofertas al mix comercial de los centros comerciales, que ya no es solo la compra del producto o servicio tal cual, sino que empieza a incorporar otros componentes. Por ejemplo, ofertas de salud, como un gimnasio dentro de un centro comercial, algo que no veías hace 30 años. Desde nuestro punto de vista, los proyectos que se están manejando hoy, tanto los consolidados hace años como los que están por desarrollarse en nuestro país, están perfectamente al nivel de cualquier otro proyecto que se maneja en la industria a nivel regional. ¿En qué etapa de desarrollo está la industria en Ecuador y qué se proyecta para el futuro?Tenemos identificados alrededor de diez proyectos de formatos de centros comerciales grandes que se han manejado desde el 2020 hasta la fecha, unos recientemente inaugurados y otros en proceso de construcción a nivel nacional. Eso significa que tenemos en el orden de 760.000 metros cuadrados arrendables adicionales. Podrías decir que es mucho, pero no necesariamente, porque no son solo en ciudades o cantones principales, sino en estos polos de desarrollo que requieren estas ofertas para atender la demanda del consumidor.¿Por qué en Ecuador sí se construyen nuevos proyectos a diferencia de otros países de la región?Un tema sencillo es la población; a final de cuentas somos un país pequeño. Pero es importante reconocer que, a pesar de ser un país pequeño, seguimos recibiendo marcas, franquicias internacionales que entraron a países vecinos hace diez o quince años y que recién están llegando al nuestro. Han visto oportunidades de crecimiento, un mercado con poder adquisitivo y la moneda sin duda juega un factor importante.Por diversas razones antes no encontraban las posibilidades o un operador que asuma la responsabilidad de traer marcas importantes. En los últimos cinco años han llegado marcas generando plazas de trabajo adicionales para los ecuatorianos. Es una muestra de que el mercado todavía está consolidándose y tiene potencial de crecimiento, a diferencia de otros países con relaciones comerciales con estas franquicias desde hace mucho más tiempo. Es un indicador de que debemos aprovechar el momento que vive la industria.Publicidad¿Cuál es la cifra total de metros arrendables en Ecuador y las perspectivas del sector?En el censo tenemos identificado en el orden de 1′500.000 metros cuadrados arrendables en el país en centros comerciales de estas características. Los miembros de la cámara componen un poco más del 50 % de esa oferta formal existente. Las expectativas irán cambiando según el comportamiento de las ciudades.No es una condición que si las ciudades crecen necesariamente deba haber más centros comerciales. Lo cierto es que los centros comerciales actuales tienen que ajustar sus ofertas e incorporar nuevos componentes a su mix comercial, entendiendo que las ciudades y los hábitos de consumo cambian. Un tema importantísimo es la movilidad y los tiempos de desplazamiento al decidir ir a un comercio u otro.El desafío es que los proyectos entiendan esa realidad y que esos minutos o kilómetros adicionales valgan la pena. Ahí entran en juego las plazas y galerías comerciales, proyectos más pequeños que atienden por conveniencia las necesidades de estos polos de desarrollo.¿Estas plazas entran en la categoría de centro comercial?No, es un tema de oferta y demanda: están llenas y tienen movimiento porque responden al apetito de la gente por negocios de conveniencia al paso entre el domicilio y la oficina, como farmacias o lavanderías.Encontrar todas esas ofertas en un solo espacio es algo muy valorado hoy. A medida que las ciudades crezcan, el desafío no es solo pensar en nuevos proyectos, sino en cómo los proyectos actuales se adaptan a las nuevas realidades y hábitos de consumo.¿Qué pesará más en el futuro: la creación de nuevos proyectos o la adaptación de los existentes?Lo segundo. Como industria debemos tener la visión de estar constantemente innovando, mejorando, siendo más eficientes y responsables. El desafío de la industria no es pensar en el proyecto nuevo, sino en cómo hacer que los proyectos actuales se mantengan vigentes en el tiempo. A raíz de la pandemia se han incorporado temas tecnológicos y servicios para estar siempre atendiendo las necesidades de un público cambiante, con nuevas generaciones que se mueven con otros gustos y afinidades. (I)
Centros comerciales: ‘El mercado todavía está consolidándose y tiene potencial de crecimiento’
La próxima semana Quito será el punto clave de la industria de centros comerciales con el cuarto congreso latinoamericano organizado por la Clicc.
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