ExplicativoEl especialista francés Bruno Vellas, fundador del IHU HealthAge de Toulouse, destaca los avances en envejecimiento saludable.La capacidad intrínseca es uno de los indicadores utilizados para evaluar cómo envejece una persona. Foto: iStock.PERIODISTA30.08.2026 10:27 Actualizado: 30.08.2026 10:27

Más allá de aumentar la esperanza de vida, el reto está en conseguir que las personas lleguen a edades avanzadas con autonomía y conserven las capacidades físicas y mentales que les permiten desarrollar las actividades que consideran importantes.Bruno Vellas, geriatra, profesor de Medicina y fundador del IHU HealthAge de Toulouse, en Francia, es uno de los especialistas que ha trabajado durante décadas en este cambio de enfoque. Su propuesta pone el énfasis en detectar de manera temprana la pérdida de capacidades para intervenir antes de que aparezcan la fragilidad y la dependencia.El especialista participó recientemente en el BCNPit de Barcelona, encuentro internacional dedicado a la investigación sobre salud cerebral y enfermedad de Alzheimer, donde abordó la relación entre envejecimiento saludable y salud cognitiva.Uno de los datos que destaca Vellas, en entrevista con La Vanguardia, es el avance en la capacidad funcional de las personas mayores. Según explicó, actualmente una persona de 70 años presenta una capacidad intrínseca comparable con la que tenía una persona de 60 años hace apenas dos décadas.La capacidad intrínseca reúne diferentes funciones físicas y mentales y es uno de los indicadores utilizados para evaluar cómo envejece una persona. El objetivo, plantea el especialista, es seguir desplazando ese límite para que las personas puedan mantener durante más tiempo su autonomía.La medicina debe trabajar en la conservación de las capacidades. Foto:IstockVellas considera que la medicina debe pasar de concentrarse exclusivamente en tratar enfermedades a trabajar en la conservación de las capacidades. La visión coincide con el enfoque de envejecimiento saludable promovido por la Organización Mundial de la Salud (OMS), que plantea preservar funciones como la movilidad, la visión, la audición, la memoria, el bienestar psicológico y la vitalidad.La fragilidad es otro de los conceptos centrales en el trabajo de Vellas. Se trata de una condición que puede preceder a la dependencia, pero que puede ser detectada y abordada antes de que avance.Durante años, explica el especialista, la identificación de estos problemas se producía cuando las personas ya superaban los 80 años y acumulaban varias dificultades de salud. Para anticiparse a esa situación, Vellas y su equipo desarrollaron junto con la OMS el programa ICOPE, que propone evaluar las capacidades de las personas desde los 50 años y hacer un seguimiento de su evolución.En Francia, unas 150.000 personas mayores son seguidas actualmente mediante este programa. La intención es detectar de manera temprana posibles pérdidas de capacidad funcional y actuar antes de que se traduzcan en dependencia.Este cambio también está relacionado con el creciente interés por la medicina de la longevidad, un campo que, según Vellas, podría convertirse en una nueva especialidad médica. Sin embargo, considera necesario que su desarrollo esté respaldado por evidencia científica y no únicamente por intereses comerciales.El envejecimiento también tiene una relación directa con la salud cerebral. De acuerdo con Vellas, la edad biológica es el principal factor de riesgo para desarrollar la enfermedad de Alzheimer. Entre los mecanismos que actualmente se investigan están la inflamación asociada al envejecimiento, las alteraciones de la función mitocondrial y la acumulación de células senescentes.Para quienes actualmente tienen 50 o 60 años y buscan llegar a edades más avanzadas conservando su autonomía, Vellas recomienda un seguimiento preventivo. La idea es actuar antes de que aparezcan los primeros signos de deterioro y no cuando las dificultades ya se hayan consolidado.REDACCIÓN VIDA DE HOY Sigue toda la información de Salud en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.