La Argentina cuenta con una importante red de mamógrafos distribuidos por el territorio. Pero tener la máquina no necesariamente significa que una mujer pueda conseguir un turno, hacerse el estudio a tiempo, recibir rápidamente el resultado y, ante una imagen sospechosa, continuar sin demoras por el circuito diagnóstico. Esa es la conclusión que deja el primer “Mapa Mamográfico de la Argentina”*, un relevamiento federal que por primera vez puso números, ubicación y estado de funcionamiento a esta infraestructura sanitaria. El relevamiento catalogó un total de 1.498 mamógrafos en funcionamiento: 404 corresponden en la salud pública y 1.094 en obras sociales y prepagas. El estudio, realizado por la Fundación Instituto Natura y la Asociación Civil Surcos, relevó la situación en 23 de las 24 provincias y encontró 404 mamógrafos instalados en 375 hospitales públicos. De ellos, 328 estaban funcionando al momento de realizarse el trabajo. La radiografía resulta especialmente relevante porque el cáncer de mama continúa siendo el tumor más frecuente entre las mujeres argentinas. Las últimas estimaciones oficiales, correspondientes a 2024, calculan 20.750 nuevos casos anuales, casi el 30% de todos los tumores diagnosticados entre mujeres. Ese mismo año hubo alrededor de 6000 muertes por esta enfermedad.
Mamógrafos: hay equipos pero también barreras de acceso
Por primera vez, un relevamiento federal identificó dónde están y en qué condiciones funcionan los mamógrafos de la Argentina. El diagnóstico muestra que existe una importante capacidad instalada, pero también hay deudas.






