Hay dos conceptos que se cruzaron esta semana. Primero, la reforma del Banco Central que trata el Congreso es una prioridad que probablemente quede en la historia del gobierno de Javier Milei; pero, por ahora, es necesario que la conducción de la entidad se maneje en coordinación absoluta con el Palacio de Hacienda. Y segundo, Luis “Toto” Caputo sabe mucho del mundo financiero en general y del diseño de deuda en particular; y debe tener a mano todas las herramientas posibles para poder cumplir con el abultado cronograma de vencimientos del 2027. Combinando ambas necesidades, el cambio de la Carta Orgánica de la entidad que maneja Santiago Bausili introdujo una innovación conceptual que, en cualquier otro contexto, sería motivo de estudio en las facultades de derecho financiero como un caso de “creatividad extrema”. La habilitación para que el Tesoro pueda, bajo ciertas condiciones, utilizar los activos del BCRA –esos dólares que todos miramos con devoción cada tarde a las 17 horas cuando la entidad publica el balance general de la jornada financiera– como garantía para tomar deuda. Parece técnico. Para que el público entienda mejor, sería el equivalente financiero a pedir un préstamo hipotecario poniendo como aval la billetera que llevamos en el bolsillo trasero para las propinas. Suma, cuando hay que agilizar la imaginación para cumplir con los interminables compromisos del 2027. La operación se asemeja a cuando Caputo colocó deuda con el oro del BCRA como garantía La operación se asemeja a aquella de 2024, cuando en circunstancias similares de vencimientos financieros de ese año y el 2025, se agudizó el ingenio oficial para colocar deuda con el oro como garantía de pago. El problema era que el glorioso metal debía ser enviado al exterior para poder ejercer su función de garantía, algo que finalmente se decidió en absoluto secreto. Salvo que en el momento de la mudanza, el sindicato de los bancarios (fuerte en el Central), detectó los movimientos y se denunciaron en redes. Meses después, Caputo explicó que todo se trataba de generar rendimientos sobre el activo. Los viejos lobos de mar del Central habían pensado la manera de proteger el oro ante las embestidas de los buitres en los tribunales internacionales. El metal debía pasar fugazmente por Londres y llegar rápido a Basilea, donde teóricamente permanece hasta hoy. El oro sirvió de garantía y generó dólares para vencimientos. La operación fue polémica, pero a los ojos de Hacienda funcionó. Qué mejor que repetirla con los dólares de las reservas. El problema es el necesario impulso para darle fuerza legal a la independencia del BCRA que está tramitando (parece con éxito) el gobierno en el Congreso. Por este motivo se incluyó el artículo en la nueva Carta Orgánica.
El Banco Central podría usar los dólares de ahorristas como garantía para tomar deuda
La nueva Carta Orgánica del Banco Central, que el Gobierno impulsa en el Senado, habilita al Tesoro a utilizar activos del BCRA –incluidos dólares depositados por ahorristas– como garantía para colocar deuda, replicando el esquema que en 2024 se aplicó con el oro de las reservas. La herramienta busca darle a Luis Caputo margen para afrontar el exigente cronograma de vencimientos de 2027, que ya suma unos US$ 21.000 millones entre bonistas privados y organismos como el FMI.








