El gasto de la Dirección de Vialidad Nacional (DNV) con Javier Milei se encuentra en los niveles más bajos del milenio, lo que explica el estado de abandono de las rutas nacionales. Como reveló PERFIL, el Gobierno recaudó $ 1,4 billones en impuestos con destino específico para el arreglo de los caminos, pero los tiene separados para maquillar el superávit fiscal.

La inversión devengada por Vialidad durante esta gestión es el más bajo desde 2002, momento de plena crisis institucional del país. En 2025 cayó 71,5% contra dos años atrás. Por lo tanto, la cantidad de kilómetros que puede mantener la DNV por provincia se hundió: pasó de 30.669 en 2023, que implicaba un 70% de la red vial nacional, a 9.494, tan sólo un cuarto del total. Por ahora, 2026 aparenta que se ubicará por debajo del peor registro, siempre de acuerdo al análisis del Instituto Argentina Grande.

Las provincias donde más cayó el mantenimiento son Misiones, Entre Ríos, Chaco y Buenos Aires. La cantidad de kilómetros que se pueden mantener con lo gastado solamente aumentó en San Juan y en Jujuy.

Este medio destapó que el ministro de Economía, Luis Caputo, acumula cerca de $ 1,4 billones recaudados del impuesto a los combustibles líquidos para mejorar el sistema vial que no ejecuta. Mientras viola la ley que le da una asignación específica a este monto, el Gobierno privatiza los caminos para que se aumenten y creen nuevos peajes. Mantener anualmente un kilómetro puede costar entre US$ 15 mil y US$ 40 mil, mientras que reconstruirlo puede llegar a elevarse hasta US$ 3,5 millones.