Esta semana se extendió la baja de tasas que había comenzado la semana pasada. Las tasas overnight, que habían cedido desde el pico de 28% el 19/8 a 23% el 21/8, continuaron cediendo, al cerrar en zona de 21%. La fuerte señal que dio el BCRA realizando una operación de mercado abierto por $1,3 billones fue suficiente para ponerle un techo a las tasas a un día. Tanto la curva en pesos (mejora de 0,3%) como las tasas activas (adelantos a empresas cediendo de 33% a 28%) se hicieron eco de esto.Habría menor demanda de coberturaEstimamos que el hedge cambiario en manos del sector privado (DL y futuros) habría cedido, en el margen, de US$11.000 millones a fines de julio a US$10.930 millones al jueves. Si bien estimamos ventas de dólar link en el mercado secundario por casi US$1500 millones en el mes, la licitación de esta semana dejó un resultado que más que compensó estos incrementos. Vencían US$2600 millones de la letra DL de agosto y el Tesoro sólo emitió US$298 millones de la letra DL de octubre.Una licitación sin sesgo contractivoFinanzas adjudicó $12,2 billones en la licitación de esta semana (rollover de 96%), mostrando al Tesoro reacio a tener un sesgo contractivo que vuelva a tensionar las tasas en pesos. La licitación dejó, en términos generales, una marcada preferencia por la tasa fija, que concentró el 90% de lo adjudicado y, en términos particulares, por corta duration. Se colocaron $6 billones de la Lecap de noviembre, con un mercado que vuelve a orientarse a la tasa fija ante una inflación de agosto que la anticipan en 1,5/1,6%.El BCRA sostiene las compras de reservasEl BCRA aceleró el ritmo de compra de reservas a US$61 millones el miércoles y US$93 millones el jueves (la más alta en 19 ruedas) desde un promedio previo de agosto de US$30 millones. Si bien el objetivo del año ya está cumplido (casi US$14.000 millones versus meta original de US$10.000 millones), el BCRA sostuvo las compras en el spot. El leve desarme del hedge, junto a commodities elevados (soja en US$/ton 465) y menores pagos de energía, hacen prever menor presión cambiaria en septiembre.