En el marco de una fuerte contracción económica, los comerciantes del centro siguen de cerca un proceso que se ha potenciado en los últimos meses. La irrupción de los bazares chinos en locales de grandes superficies, una tendencia que comienza a modificar la fisonomía comercial de la zona céntrica y preocupa al sector.

La expansión de estos locales, caracterizados por la amplitud de sus espacios, una oferta que abarca múltiples rubros —entre los que se cuenta regalería, juguetería, librería, bazar, maquillaje, entre otros— y precios competitivos, es observada con atención por el resto de los comercios.

Sin embargo, lejos del rechazo corporativo cerrado, la postura de las cámaras, centros vecinales y empresarios históricos del centro es clara: nadie se opone a la competencia, pero todos piden una “cancha nivelada”, reglas justas para todos y fiscalización en materia laboral, tributaria y de habilitaciones.

Lo que sí preocupa a todo el sector de comercio y referentes de la zona céntrica es la retracción de ventas. “En algunos rubros estamos peor que en la pandemia”, aseguran.

Fernando Faraco, director ejecutivo de la Cámara de Comercio de Córdoba considera que el eje central pasa por la legalidad y el cumplimiento de las normativas vigentes. “Mientras este nuevo tipo de comercios se instalen con todo lo legal como corresponde, inscriptos, que estén habilitados, es un comercio más de la ciudad. Notamos y venimos viendo el crecimiento que se da principalmente en la zona céntrica. Lo importante es que sea una competencia leal”.