Limpiar una vivienda con <b>productos perfumados</b> puede generar en cuestión de minutos <b>una elevada concentración de nanopartículas capaces de llegar hasta las zonas más profundas de los pulmones</b>, <a href="https://phys.org/news/2026-08-scented-cleaners-nanoparticles-deep-lungs.html#google_vignette" target="_blank" rel="" title="https://phys.org/news/2026-08-scented-cleaners-nanoparticles-deep-lungs.html#google_vignette">según una investigación de la Universidad Purdue</a>.El fenómeno se produce cuando los compuestos aromáticos liberados por los productos de limpieza reaccionan con el ozono presente en el aire.<b> La reacción genera partículas ultrafinas que son prácticamente imperceptibles</b>.Los investigadores detectaron partículas de entre 1 y 30 nanómetros durante tareas habituales como rociar encimeras, fregar o desinfectar superficies.La concentración llegó a niveles que, según el equipo, pueden representar una dosis respiratoria comparable o incluso superior a la que una persona recibiría al encontrarse al aire libre en una calle con tráfico intenso.“<b>Para cuando terminas de limpiar un espacio interior, ya has formado una gran cantidad de nanopartículas y las has inhalado</b>”, explicó Brandon Boor, profesor de la Universidad Purdue y responsable del estudio.La particularidad es que esta contaminación no se ve.