Actualizado Domingo,
agosto
01:14La muerte de Ratko Mladic, el general serbosnio condenado por genocidio, despierta fantasmas y alimenta controversias. Pocas horas despu�s de su muerte el pasado jueves en el centro de detenci�n de la ONU en la Haya, el ministro de Justicia serbio, Nenad Vujic, se apresur� a decir que el responsable de la muerte de 8.000 musulmanes en Srebrenica y de m�s de 10.000 civiles en los cuatro a�os del sitio de Sarajevo recibir�a un funeral con "los honores militares y de Estado a los que tiene derecho". Porque, a pesar de la grave condena internacional, al Carnicero de Bosnia nunca le despojaron de las estrellas del uniforme y muchos de sus compatriotas lo consideran un h�roe nacional. El mismo jueves por la noche, una pancarta improvisada de los hinchas del Estrella Roja se desplegaba en las gradas del estadio Rajko Mitic de Belgrado: "General, gloria eterna y gracias". El cartel no solo no fue retirado, sino que el club comparti� la foto con el emoji de un saludo militar. El presidente serbio, Aleksandar Vucic, esper� hasta el d�a siguiente para reaccionar a la muerte de Mladic. A las 5.55 de la ma�ana del viernes, una de las previsiones de la l�nea de teletipos de la agencia AP era la siguiente: "Seguimiento de las reacciones de las autoridades serbias, ya que Vucic no se ha pronunciado hoy sobre la muerte de Mladic". Por la tarde, Vucic critic� al tribunal de la ONU por no dejarlo regresar a morir a Serbia, esquiv� las palabras "funeral de Estado"de su ministro y s�lo desliz� que "si su familia desea que sea enterrado en Serbia, nos aseguraremos de que as� sea, de manera digna y apropiada"."La glorificaci�n debe ser condenada"Para el analista bosnio Adnan Cerimagic, que fue de ni�o refugiado durante la guerra, el funeral de Mladic (para el que todav�a no hay fecha), "demuestra que ni el Estado serbio ni gran parte de la sociedad serbia han afrontado con honestidad lo que se hizo en Bosnia y Herzegovina, en Srebrenica, ni el papel que Serbia desempe��, tanto entonces como ahora". "Los escasos momentos que apuntaron en direcci�n contraria -como la declaraci�n sobre Srebrenica aprobada por el parlamento serbio en 2010, la detenci�n y extradici�n de Mladic en 2011 o las comedidas declaraciones de los dirigentes de la �poca- se produjeron bajo una fuerte presi�n de la Uni�n Europea, cuando Serbia a�n cre�a que la adhesi�n a la UE era tanto realista como deseable. Desde hace a�os ya no cree en ninguna de las dos cosas. Y por eso Serbia y la regi�n se encuentran en el punto en el que est�n", explica este experto."La glorificaci�n de Mladic debe ser condenada de manera inequ�voca", sentencia el serbio Naim Leo Besiri, director del Institute for European Affairs."Los planes de enterrarlo con honores de Estado y militares son vergonzosos y contrarios a las leyes y obligaciones jur�dicas de Serbia. Tambi�n resulta inquietante la iniciativa de renombrar en honor a Mladic el pueblo donde se ocult� de la justicia y fue detenido. Rendir tributo a un criminal de guerra convicto y perpetrador de un genocidio es fundamentalmente incompatible con el proceso de adhesi�n de Serbia a la Uni�n Europea", relata."Madrid y otras capitales europeas deber�an prestar mucha m�s atenci�n a Belgrado. Serbia se est� deslizando cada vez m�s hacia la autocracia y la ilegalidad, y Europa deber�a dejar de mirar hacia otro lado", a�ade Besiri.El analista Aleksandar Djokic, tambi�n serbio, ve intereses pol�ticos en las reacciones de su Gobierno sobre el funeral de Mladic: "Forma parte de la campa�a electoral del r�gimen de Vucic", apunta. "Est� pensado para uso interno: hacia el exterior, Vucic interpreta el papel de un socio distante de Occidente; hacia el interior, env�a se�ales de que sigue siendo el mismo nacionalista de siempre, como en los a�os 90. Equilibra este discurso con una pol�tica pasiva que le hace parecer inofensivo ante Occidente, mientras retiene el poder", expone. La semana pasada, el presidente del pa�s balc�nico anunci� en una entrevista en televisi�n que las elecciones parlamentarias, previstas inicialmente para finales de 2027, se adelantar�n -como le exigen los estudiantes desde hace meses- al 18 o el 25 de octubre. Para cumplir con estas fechas, tendr�a que convocarlas a principios de septiembre. Previamente asegur� que dimitir� como presidente y se presentar� como primer ministro, cargo que ya ocup� entre 2014 y 2017.










