Actualizado S�bado,
agosto
22:47Espa�a se asoma a su Historia en la crisis de Ceuta. Se cumple un mes de la entrada, masiva y sin precedentes, de 72.000 personas de Marruecos por la frontera de la ciudad aut�noma espa�ola. Lo que el presidente del Gobierno calific� como un �ataque contra la integridad territorial� ha derivado en el colapso de la vida cotidiana en la ciudad Ceuta, con problemas de orden p�blico.Entre 5.000 y 8.000 inmigrantes, el Gobierno no sabe cu�ntos, deambulan por las calles, plazas y playas imposibilitando la vida cotidiana de sus habitantes. La desesperaci�n de los ceut�es ha ido avanzando este mes en paralelo con el pasmo, el desconcierto y la incredulidad de un Gobierno at�nito por lo que estaba sucediendo. Tres semanas despu�s de la llegada masiva, Pedro S�nchez decret� el mando �nico que el presidente Juan Jes�s Vivas le hab�a pedido el primer d�a. Moncloa ha ido tomando decisiones que supon�an una rectificaci�n en toda regla de la reacci�n inicial. El alivio por el regreso de la inmensa mayor�a de los que llegaron confundi� al Ejecutivo, que no repar� en los que se hab�an quedado, y en las consecuencias de no tener donde alojarlos.�No es s�lo la peor crisis a la que se ha enfrentado el Gobierno en toda la legislatura. Es una crisis de Estado en la que el Estado no ha sido capaz de desplegar todos sus recursos para recuperar la vida gravemente alterada en una ciudad hist�ricamente amenazada por Marruecos. Nos ha pillado en un momento electoral, el peor para afrontar una situaci�n tan grave para la que no hay soluciones m�gicas. Una crisis de Estado exigir�a responsabilidad de Estado, primero al Gobierno, y despu�s a todas las instituciones; desgraciadamente en la Espa�a actual no hay posibilidades de entendimiento ni generosidad por parte del Gobierno ni de la oposici�n. Nadie se quiere elevar por encima del combate electoral. Al Gobierno le pilla d�bil y al PP con ganas de dar la puntilla a Pedro S�nchez. El resultado es la imagen de un Estado aparentemente inerme para recuperar la normalidad en Ceuta y gestionar con inteligencia las relaciones con Marruecos, que siempre han sido dif�ciles�. As� es c�mo resumen dirigentes pol�ticos actuales y ex altos cargos de Estado el reto al que se enfrenta nuestro pa�s en Ceuta. �Con aromas de peque�o 98 del r�gimen del 78�, resume un buen conocedor del funcionamiento del Estado.�El presidente del Gobierno lleva callado un mes, no sabemos lo que nos va a decir en su entrevista el lunes en la Ser y despu�s en su comparecencia en el Congreso. El Gobierno ha ofrecido una penosa imagen de impotencia, el PSOE se encuentra completamente bloqueado y la marca bajo m�nimos. Es necesario un plan para devolver a todos los que entraron el 30 de julio. Marruecos ha evidenciado que puede ocupar la ciudad de Ceuta sin disparar un solo tiro ni mandar al Ej�rcito. En el fondo, esta crisis tambi�n ha dejado en mal lugar la habilidad diplom�tica del Gobierno en sus relaciones con el r�gimen marroqu�. Ellos van provocando poco a poco y si no est�s atento y no lo percibes, al final te acaban montando un gran l�o. Lo han hecho siempre. Nunca de forma tan grave como la entrada de 72.000 personas de golpe. Espa�a tiene que tener garant�as de que esto no va a volver a pasar�, aseguran fuentes socialistas y ex altos cargos del PSOE consultados.A la espera de lo que diga Pedro S�nchez, la estrategia de mandar a los ministros al Parlamento para suplir la no comparecencia del presidente no ha salido muy bien. Ha sido �como un funeral�, se�ala un parlamentario. La discrepancia de versiones entre la ministra de Defensa, Margarita Robles, que afirm� con rotundidad que el CNI hab�a avisado a las Fuerzas de Seguridad de un aumento en las llegadas a Ceuta en los d�as anteriores a la gran avalancha, y el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, que neg� haber recibido esos avisos, ha copado la actualidad pol�tica durante d�as. �No es lo mejor que dos ministros de Estado mantengan versiones tan opuestas. Y es muy llamativo que el presidente y el resto de los miembros del Gobierno se hayan alineado con Marlaska y hayan dejado en situaci�n inc�moda a Robles�.La ministra de Defensa -que no es militante del PSOE- ha defendido su autonom�a, ha sido la �nica que ha pedido disculpas por no haber reaccionado con m�s rapidez y ha esbozado una cr�tica medida a la actuaci�n marroqu�.Jorge Ar�valoLas fuentes socialistas se�alan que la dispersa actuaci�n del Gobierno y la falta de reflejos del presidente S�nchez para caer en la cuenta de que ten�a que actuar con rapidez tambi�n son consecuencia de su forma de configurar el Gobierno y de los criterios a la hora de realizar los nombramientos. Citan, en este sentido, el error de prescindir de una Vicepresidencia primera con peso pol�tico -el vicepresidente Carlos Cuerpo tiene un perfil s�lo econ�mico-, y la m�xima concentraci�n de todo el poder de decisi�n en la figura del presidente. �Esa forma de ejercer el poder tiene consecuencias. �l es el partido y es el Gobierno. Cuando vienen mal dadas, s�lo se le mira a �l. Los ministros tienen una autoridad muy relativa�, se�alan fuentes del PSOE.De que s�lo se mire a Pedro S�nchez se quejan el Gobierno y sus colaboradores. �Somos conscientes de que la situaci�n en Ceuta echa chispas. La ciudadan�a tiene una sensaci�n de miedo y de abandono, hay un mont�n de gente deambulando por la calle, y todo el mundo nos mira a nosotros. Aunque Espa�a es un estado multifuncional con distintas administraciones territoriales. Pero es al Gobierno de Espa�a a quien se le pide que arregle los problemas. Y en eso estamos. A�n no tenemos suficientes recintos para acogerlos. Lo primero es buscar un alojamiento para garantizar las necesidades b�sicas de la gente que est� en las calles, s�lo as� podremos tramitar los expedientes y estamos poniendo los medios para tramitarlos r�pidamente. El objetivo es devolver a toda esa gente. Marruecos sigue diciendo que los va a acoger a todos, una vez cumplida la ley�, se�alan en Moncloa. Las mismas fuentes lamentan que el PP no colabore con el Gobierno en una crisis que va a heredar Alberto N��ez Feij�o, si finalmente gana las pr�ximas generales y logra formar Gobierno. �El PP est� totalmente condicionado por Vox�.La necesidad de un acuerdo con Marruecos para proceder al retorno de los inmigrantes que ocupan Ceuta es el argumento que esgrime el Ejecutivo para explicar su exquisitez en el tratamiento diplom�tico hacia Marruecos. Uno de los problemas pol�ticos a los que se enfrenta el PSOE es la distancia sideral entre su tesis de que el r�gimen marroqu� no tiene responsabilidad alguna en la avalancha de los 72.000 y la unanimidad de medios de comunicaci�n y expertos de todas las tendencias al denunciar el papel de Marruecos en la situaci�n. El ministro de Exteriores, Jos� Manuel Albares, lleg� a culpar de la crisis a los �bulos� que pueblan las redes sociales.La realidad de Ceuta se va deteriorando con los d�as. Las manifestaciones virulentas y la quema de enseres de los inmigrantes han recibido la respuesta de las instituciones de la ciudad aut�noma. Con el presidente Vivas a la cabeza, todos los partidos han hecho un llamamiento a la calma. Mientras que algunos ministros calificaban de fascistas las protestas.El Gobierno advierte que el PP y Vox quieren que desaparezcan de un golpe los inmigrantes que llegaron irregularmente a Ceuta. �No hay atajos, hay que cumplir la ley�, advierten los ministros. El pre�mbulo de la declaraci�n de situaci�n de inter�s para la Seguridad Nacional que nombra como mando �nico a �ngel V�ctor Torres establece que en ning�n caso dicha declaraci�n �comporta la suspensi�n de derechos fundamentales o libertades p�blicas, y no habilita la adopci�n de medidas propias de los estados de alarma, excepci�n y sitio; debiendo afrontarse con los poderes y medios ordinarios de las distintas administraciones p�blicas�. Algunas fuentes consultadas se�alan que en una situaci�n que afecta a la seguridad nacional, el Gobierno dispone de herramientas legales excepcionales que deber�a utilizar para el retorno urgente e inmediato de los inmigrantes. �La situaci�n en Ceuta se ha ido pudriendo y a�n empeorar� m�s si se sigue pensando en que es una crisis migratoria. La paciencia de los ceut�es se est� acabando y sus derechos a salir a la calle sin miedo, a empezar los colegios con normalidad, hay que garantizarlos. El relato de que s�lo importan los derechos de los inmigrantes ya no se puede sostener. La situaci�n exige medidas extraordinarias, pero nadie se atreve a tomarlas�.De momento, S�nchez ha optado por no tomar decisiones extraordinarias, aunque la posibilidad de trasladar a la Pen�nsula a los que permanecen en Ceuta para aliviar el colapso de la ciudad est� encima de la mesa del Gobierno. El Ejecutivo se resiste a ella porque la Uni�n Europea le ha advertido que no lo haga y el PP �incendiar�a las calles�. �Ser�a l�gico que los traslados a Marruecos pudieran ir en paralelo con enviar a algunos de ellos a la Pen�nsula, antes de devolverlos, para facilitar la recuperaci�n de la vida normal en Ceuta. Veremos c�mo va el proceso y si en alg�n momento hay que hacerlo�. Nadie quiere ni imaginar la posibilidad de que la ciudad aut�noma se convierta en un nuevo Lesbos, donde los inmigrantes permanecieron incluso a�os, o de que el tejido urbano de Ceuta se vea alterado por alojamientos propios de campos de refugiados.El pr�ximo mi�rcoles, 2 de septiembre, se han convocado en todos los municipios de Espa�a concentraciones de solidaridad con la delicada situaci�n que se vive en Ceuta tras la entrada masiva de inmigrantes del 30 de julio. La convocatoria coincide con el D�a oficial de Ceuta y ha sido impulsada por la Federaci�n Espa�ola de Municipios y Provincias (FEMP). La de Madrid se celebrar� frente al Congreso con el lema 'Por Ceuta'. El PP ha hecho un llamamiento a la participaci�n, mientras que el PSOE se encuentra en situaci�n inc�moda frente a la convocatoria. Por una parte, los socialistas que forman parte de los gobiernos municipales quieren solidarizarse con la ciudad aut�noma, pero Ferraz ve en las concentraciones una voluntad de protesta contra el Gobierno de Pedro S�nchez. El PSOE de Andaluc�a, liderado por la vicesecretaria general del partido, Mar�a Jes�s Montero, ha desaconsejado a sus cargos p�blicos y militancia la asistencia el d�a 2 de septiembre, raz�n por la cual los ayuntamientos socialistas se han borrado de la convocatoria. Tanto el PSOE como sus socios han acusado al PP de manipular una instituci�n como la FEMP, cuya presidenta, la 'popular' Mar�a Jos� Garc�a-Pelayo, se reuni� la pasada semana con el alcalde-presidente de Ceuta, Juan Jes�s Vivas.











